La caída del precio del petróleo a nivel mundial sigue golpeando los aun abultados bolsillos de las empresas del rubro. En su último reporte trimestral, la compañía angloholandesa Shell informó que su ganancia cayó un 56% comparando los tres primeros meses del 2015 con los del año pasado.

En total, según señaló la compañía, Shell tuvo beneficios por 3.200 millones de dólares a nivel mundial, que se sostuvieron gracias a un incremento de mil millones en el negocio de la refinación y la comercialización, mientras que la producción de gas y petróleo sufrió una abrupta caída en su renta, de 5,7 mil millones de dólares a "tan solo" 675 millones.

El CEO de la petrolera, Ben van Beurden, consideró que se está viviendo un clima de negocios "difícil", atento a la caída del barril de crudo, de su techo histórico de 100 dólares a 58. Para enfrentar el actual contexto, van Beurden dijo que buscarán "mejorar la competitividad" y la venta de activos "no estratégicos", según indicó la web de Sky News. El directivo manifestó su optimismo en relación a la reciente adquisición de la gasífera BG, que ayudará a repuntar los números

El plan de Shell incluye la reducción de costos operativos y la revisión de diferentes proyectos de inversión, acordes a la nueva realidad del negocio. A pesar de esto, las acciones de Shell subieron en la bolsa de Londres, producto de que los operadores del mercado esperaban números más negativos incluso. Así y todo, los títulos de la empresa están un 12,2% más bajos que hace un año.