El gobernador de Córdoba, Juan Manuel Schiaretti, no puedo contener su angustia durante el funeral de su predecesor, José Manuel de la Sota, y explotó en llanto durante un emotivo homenaje personal.

Frente al féretro de su amigo, el jefe provincial se mostró completamente conmovido y colocó sobre el cajón la banda de gobernador que el propio De la Sota le entregó en diciembre de 2015 durante el traspaso de mando.

Previamente, el actual gobernador cordobés había afirmado que extrañará mucho a su "amigo y compañero", a quien valoro porque "ni aun en los momentos más difíciles de la generación del 70 renunció a sus convicciones".

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