La empresa estatal SBASE reconoció que los trenes de la línea B de subte, que compró el gobierno de Mauricio Macri al Metro de Madrid, contenían asbesto y ordenó convertirlos en chatarra.

Eduardo de Montmollin, titular de SBASE, confirmó al portal EnelSubte que "ante la primera noticia de que los CAF 5000 tenían materiales con asbesto, preventivamente los retiramos de circulación" y que actualmente contrataron "con intervención de la Agencia de Protección Ambiental, a una empresa autorizada para que hagan la disposición final de los componentes con amianto. A los coches se los chatarreará".

Las formaciones en cuestión fueron adquiridas por Macri, durante su Jefatura de Gobierno, al Metro de Madrid en 2011. La compra fue directa y por cuatro millones de euros, pese a que tendrían una vida útil de sólo 10 años.

El secretario general de la Asociación General de Trabajadores del Subte y Premetro, Roberto Pianelli, le dijo a Página 12 que esos trenes "nunca se tendrían que haber comprado" porque "está prohibido el asbesto en el país y porque también es ilegal su comercialización".

Pese a esta orden, los trabajadores no descartaron nuevas situaciones de riesgo ya que detectaron amianto en formaciones más viejas que aún están en circulación.

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