La fuerte crisis económica desatada en 2018 en el país ha provocado un salto en el desempleo en muchas zonas, y Rosario es uno de los lugares más castigados, ya que al no ser capital de provincia tiene poca incidencia del empleo público y mucha del privado, en especial del sector servicios. En particular, los jóvenes son uno de los grupos que tienen mayores dificultades para encontrar un puesto laboral.

La última cifra del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), válida para el cuarto trimestre de 2018 en la ciudad de Rosario, fue del 12,8%. En tanto, una medición del Observatorio del Mercado de Trabajo del Sindicato de Judiciales de Santa Fe junto a la filial local del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso), que trabajan desde 2017 en la elaboración de este dato por la demora con la que llegan los resultados del organismo nacional, registró un 14,84% en los primeros tres meses de este año. En tanto, la tasa para los jóvenes de hasta 29 años residentes en Rosario se ubicó en el 22,88%, un 54% mayor al número de registrado en el conjunto de toda la ciudad.

El 78% de los nuevos desempleados perdieron sus puestos en los últimos seis meses

La importancia nacional del indicador es, desde un punto de vista técnico, que Rosario es un aglomerado urbano de más de 500 mil habitantes que no es capital de provincia, por lo que como se mencionaba antes, la incidencia del empleo público sobre el total es menor y permite examinar con mayor rigurosidad el impacto que la crisis económica tiene sobre el mercado de trabajo. El estudio además arrojó que el 78% de los nuevos desempleados perdieron sus puestos en los últimos seis meses.

La serie marca que en el 3° trimestre de 2017 el desempleo total fue de 9,77%, mientras entre los jóvenes fue de 19,74%. En el 4° trimestre de ese año fue de 10,77% y 21,45%, respectivamente. Durante el 1° trimestre de 2018 fue de 13,01% y 24,14%; mientras que en el 2° trimestre llegó a 13,68% y 25,65%; en el 3° de 13,89% y 23,08%; y al culminar el 4° trimestre registró 14,24% y 20%. Finalmente, durante el 1° trimestre de 2019 se relevó un 14,84% de desocupación total y 22,88% entre los jóvenes.

"Con el correr de los trimestres observamos, no sin preocupación, la diferencia que existe entre la tasa media de desempleados con el desagregado por edad, siendo el rango etario que va desde los 18 a los 29 años el más perjudicado. Si bien desde la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierten hace ya varios años sobre este fenómeno mundial, también hace recomendaciones sobre la necesidad de diseñar e implementar políticas públicas tendientes a morigerar esta tendencia", explicó consultado por El Destape Cristian Recchio, coordinador del Observatorio.

Causas

La razón de este fenómeno radica, para Recchio, en que "el mercado de trabajo discrimina tanto por edad como por nivel de capacitación y por sexo, y si lo dejamos librado a su mano invisible -como proponen desde el liberalismo económico- esta situación tenderá a agravarse, sobre todo cuando estamos en una situación de contracción de la economía y por ende del empleo".

En este marco, indicó que "los contextos de altas tasas de desocupación hacen que aquellos colectivos con mayores inconvenientes en conseguir empleos de calidad se agravan de manera alarmante, pues el llamado ejército de reserva se compone de trabajadores mucho más seductores para los pocos empleos disponibles". Para el referente, estos "seductores" son "hombres de entre 30 y 40 años con alto nivel educativo".

Sobre este punto, el ex gerente de Empleo del Ministerio de Trabajo de la Nación señaló que "es la propia OIT la que recomienda programas de empleo que puedan mejorar la condiciones de empleabilidad de los jóvenes". Estos programas, recordó, "fueron puestos en marcha por el gobierno nacional entre los años 2003 y 2015, principalmente al Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, que abarcaba desde la terminación de los estudios primarios o secundarios del joven hasta la participación en cursos de formación profesional dictados en el ámbito de sindicatos o cámaras empresarias". También detalló que "se tenía en cuenta a aquellos con perfil emprendedor, y se los capacitaba y financiaba para que puedan desarrollar sus emprendimientos tanto individuales como asociativos".

Pero con el cambio de gobierno producido el 10 de diciembre de 2015, señaló el técnico, "la impronta neoliberal de la nueva gestión decidió que este programa de empleo deje de funcionar como tal, como así también el resto de los programas que se ejecutaban desde la Secretaría de Empleo, llevando todo al extremo de bajar de categoría al entonces Ministerio de Trabajo para llevarlo al rango de Secretaría. Esto demostró el poco interés por la problemática de los trabajadores, tanto ocupados como desocupados, que este modelo político y económico tiene", aseveró. "En resumen, la situación del empleo joven, de por si compleja, se ve agravada tanto por la alta desocupación que hoy tenemos y la falta de políticas públicas orientadas a la promoción del empleo para este grupo etario", cerró Recchio.