Tras el escándalo por el video donde un helicóptero les arroja a la comunidad Wichi bolsones de comida, ahora se difundió el testimonio de un cacique que muestra en las condiciones infrahumanas que viven y denuncia el abandono del Estado salteño a cargo de Juan Manuel Urtubey.

El cacique de Santa María, Mateo Torres, en Misión Anglicana, se trasladó con otras 12 familias hasta un paraje llamado Mecle, luego de que el Río Pilcomayo se llevara todo lo que tenían.

Según reveló El Tribuno, hace más de un mes que están con las carpas improvisadas en las peores condiciones. “Tuvimos que irnos porque se llevó todo el río. Gracias a la gente que nos ayuda estamos comiendo y bebiendo un poco, porque está faltando el agua”, relató el aborigen y denunció que “pasa el camión de la municipalidad con agua, pero hay chicos con diarrea, ancianos que no están bien y el Gobierno levantó hace 15 días el campamento de salud”.

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“Nos están presionando para que volvamos a nuestro lugar porque van a empezar las clases, pero cómo vamos a volver si no tenemos casas ni nada. Los chicos sufren mucho", cuestionó el cacique.

Asimismo, dejó en claro que no volverán a Santa María porque perdieron todos y le exigió al Gobierno que los “ayude en serio”. “Necesitamos luz y agua. Los particulares que quieran donar, les pido que vengan personalmente a los campamentos", pidió.

La situación de los damnificados por el desborde del Río Pilcomayo es cada vez peor. Desde la gobernación aseguran que la ayuda es enviada pero los videos que circulan, demuestran todo lo contrario.

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En una nueva filmación en La Curvita donde se refugian una decena de familias, un hombre llamado Toribio cuenta la desidia que viven desde hace más de un mes-

"¿Qué hora será? No sé qué hora es. Esta es la nueva casa que tenemos en La Curvita", relata mientras graba con su celular en la carpa de plástico negro de silo y algunos palos. De fondo se puede escuchar la lluvia torrencial y se puede ver a los niños caminando sobre el barro y a una madre intentando proteger a su bebe de las gorras.

"Muestro esto para que la gente no hable de más, que no digan que nos gusta vivir así. Estamos viviendo unos momentos muy tristes de lucha, de dolor, pero aquí estamos, queremos seguir adelante, no bajar los brazos. Nos abrazamos con nuestros hermanos que sufren como nosotros y les pedimos a todos los que vean nuestro dolor, oraciones para que podamos superar esta situación", enfatizó Toribio.