El río Pilcomayo comenzó a bajar, pero continúa la lluvia en Salta. Los autoevacuados de Santa Victoria volvieron a sus casas gracias a que el anillo de contención que rodea al pueblo evitó que entre agua, pero los habitantes de parajes aledaños aún esperan regresar.

"La postal de los parajes inundados es desoladora y triste. Viviendas llenas de barro pesado y agua estancada", describió La Gaceta de Salta. “Hay una gran proliferación de insectos y se sienten malos olores”, explicó al diario el secretario de Salud de la provincia, Paco Marinaro, quien además destacó que en los centros de evacuados están incrementando las patologías respiratorias. “No para de llover y hay mucha humedad. Los colchones donde está durmiendo la gente se mojan y eso provoca resfríos especialmente en niños y en adultos mayores”, contó el funcionario.

“Tenemos todo diagramado para comenzar pero no podemos. La lluvia no nos deja hacer nada”, remarcó el secretario de Protección Civil de la provincia, Néstor Ruiz de los Llanos. “Nos preocupa el estado de los lugares porque hay muchos animales muertos y también insectos”, detalló el funcionario.

La ministra de Asuntos Indígenas y Desarrollo Social, Edith Cruz, dijo que en una reunión con el comité de emergencia se estableció que la etapa de reconstrucción de viviendas incluirá pasar las máquinas para quitar los sedimentos y conectar la luz en las comunidades. “El retorno debe ser: desinfectar, enviar ingenieros para que revisen las casas, que levantemos los animales muertos y desinfectemos. Debemos esperar que pasen las lluvias que en Salta se extienden hasta abril. El año pasado tuvimos la misma emergencia en Las Lajitas y fue a inicios de abril”, explicó la ministra.

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