El capitán de la Selección argentina, Lionel Messi, se despidió de su cuarto Mundial sin poder conseguir el título que tanto deseaba lograr. A los 31 años, la estrella del Barcelona prefirió el silencio.

La 'Pulga' no dio declaraciones en la zona mixta del Kazan Arena tras la derrota con Francia por 4 a 3 y se refugió con rapidez en el micro de los jugadores.

El hermetismo continuó durante la noche y en la mañana lluviosa del domingo en Bronnitsy abandonó la concentración argentina para reencontrarse con su familia y comenzar su descanso.

Por ahora, el jugador prefirió no hablar sobre su futuro y la duda de si seguirá en la Selección es cada vez más grande.

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