La federación de fútbol de Israel pedirá ante la FIFA que expulse a la Selección Argentina del Mundial de Rusia 2018, luego de la suspensión del partido amistoso que iba a disputarse en Jerusalén y que el conjunto nacional rechazó jugar tras las protestas en contra que incluyeron camisetas manchadas con sangre.

Tras la conferencia de prensa del presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, en la cual confirmó la suspensión del partido, la Federación Israelí confirmó que apoyará el reclamo de la empresa COMTEC, organizadora del amistoso, para que la máxima autoridad del fútbol mundial decida desplazar al conjunto nacional del Mundial que comenzará en solo una semana.

Los israelíes denunciarán a la Argentina por "discriminación religiosa". Pese a que los motivos de la suspensión estuvieron vinculados al temor de los jugadores y cuerpo técnico de sufrir algún tipo de represalia física, algunos sectores llegaron a interpretarlo como una actitud antisemita.

Esto sería en represalia a la decisión de la AFA y el plantel de no jugar el partido en Jerusalén, ciudad que es el eje de la disputa entre palestinos e israelíes. Originalmente, el encuentro previo a la Copa iba a disputarse en la ciudad israelí de Haifa pero luego fue cambiada la sede.

Sin embargo, la posibilidad de que esto prospere es muy poca, ya que no hay reglamento de la FIFA que avale esta petición.