River emitió un fuerte comunicado en el que rechazó jugar en Madrid la Superfinal de la Copa Libertadores frente a Boca y criticó la decisión de la Conmebol.

Dos días después de que la casa madre del fútbol sudamericano tomara la determinación de llevar la definición de la Libertadores a territorio español, la dirigencia 'Millonaria' emitió un durísimo descargo que pone en jaque el partido.

"A partir de la presentación realizada durante el día de ayer, viernes 30 de noviembre, ante la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), River Plate ratifica su rechazo al cambio de sede", sostuvieron en el comunicado.

Al tiempo que resaltaron que el club "entiende que la decisión desnaturaliza la competencia, perjudica a quienes adquirieron su ticket y afecta la igualdad de condiciones a partir de la pérdida de la condición de local".

Asimismo, cuestionaron que la responsabilidad por la falla del operativo de seguridad ocurrió "fuera del anillo perimetral" y resaltaron que fue "además de pública y notoria, asumida abiertamente por las más altas autoridades del Estado", por lo cual no son responsabilidad del club.

"Más de 66 mil asistentes al estadio aguardaron pacientemente durante alrededor de ocho horas el día sábado y volvieron a concurrir por segunda vez al estadio el día domingo", resaltaron.

Y enfatizaron: "A esos mismos espectadores se les niega ahora -injustificadamente- la posibilidad de presenciar el espectáculo, en virtud de la evidente diferencia de costos y la distancia propia de la sede elegida"

Los 'Millonarios' también se valieron de la organización el G20 para criticar que es "incomprensible" que no se pueda jugar el partido en el país.

"El fútbol argentino en su conjunto y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no pueden ni deben permitirse que un puñado de violentos impidan el desarrollo del Superclásico en nuestro país", concluyeron.