El Gobierno debió hacer y deshacer pronósticos cada día por los desmanejos económicos que agravaron la crisis. Los mismos funcionarios que no supieron prever que la recesión sería una consecuencia inevitable de sus medidas, empeoraron las proyección de contracción de la actividad en sólo dos semanas. Además, prometen mantener el dólar a $ 40, con un leve descenso, y contener la inflación para que baje al 23%.

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El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió a cambiar sus cálculos de hace dos semanas. Precisamente el 3 de septiembre, cuando anunció las retenciones a todas las exportaciones, en su documento interno de trabajo ya preveía una recesión del 2,4% para 2018 y un crecimiento nulo en 2019. Tras la última mega devaluación que permitió el presidente del Banco Central, Luis Caputo, debió retraer también el número del año próximo, que ahora planteó en un 0,5% negativo.

El mismo desmanejo de los funcionarios que llevó a una corrección de $ 92.000 millones en sólo 14 días no convence a los legisladores de la oposición, que interpretan que este presupuesto fue armado “a las apuradas para convencer al FMI”.

Ante la consulta de El Destape desde el Frente Para la Victoria cuestionaron que “no se puede aprobar en base a extorsiones. La gente no votó a Cambiemos para que el Fondo sea el que gobierne”. Y esgrimieron: “No se puede convalidar semejante recorte. Están ajustando por inflación, además de la eliminación del fondo sojero y las obras públicas en general”.

El Presupuesto 2018 vaticinaba un crecimiento del 3,2% para este año, mucho más opulento que el admitido por los economistas del Gobierno, que ahora dicen una recesión de al menos el 2,4%. Un error de cálculo de nada menos que 5,6 puntos porcentuales del PBI; es decir, $ 772.000 millones, una diferencia para nada despreciable, que le valdría el puesto a más de un funcionario.

Basado en la surrealista meta inflacionaria del Banco Central de 12%, Dujovne además había prometido un alza de precios del 15,7% promedio. Con esa vara el Ministerio de Trabajo obligó a trabajadores a cerrar paritarias en el 15%, con lo que les hizo perder más de 27 puntos porcentuales de poder adquisitivo, en caso de que las subas cierren en sólo 42%.

Para 2019 Dujovne cree que la inflación será del 23% en diciembre y del 34,8% en promedio "producto del arrastre estadístico que deja la inflación de 2018".

La ley de leyes que aprobó Cambiemos para 2018 prometía un dólar promedio de $ 19,30, muy lejano al que se consigue en las casas de cambio a más de $ 40,20. El Gobierno dijo no haber previsto las corridas cambiarias, pero el Banco Central avaló cada una de las devaluaciones al haber elegido mantenerse al margen. Por lo tanto, el Ejecutivo faltó a la verdad con las proyecciones que le había remitido al Congreso o bien lo hizo cuando negó apoyar las devaluaciones.

Para el año próximo, el documento presentado hoy por Dujovne a los legisladores no sólo no estima un incremento en la cotización, sino una merma, que haga a la divisa promediar los $ 40,10 en doce meses. Éste punto es uno de los que más escepticismo genera entre los economistas opositores, ya que los grandes bancos internacionales pretenden una nueva suba del tipo de cambio este año, que utilizan el mismo manual de economía neoclásica que el FMI.

La City tampoco compra la versión cambiaria de Mauricio Macri. En el mercado de futuros del Rofex, los contratos a diciembre de este año se celebran a un tipo de cambio de $ 44,90 y los de junio de 2019 a $ 60,50.

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“Veníamos bien pero pasaron cosas” no convence a los inversores para argumentar los crasos errores económicos del “mejor equipo en 50 años”. Ni siquiera para justificar el desempeño de una consultora, como la decena perteneciente a economistas oficialistas, que suscribieron las proyecciones del Gobierno y ahora se sorprenden con la contracción en la actividad que generaron las medidas recesivas de Cambiemos.

Los esperados “brotes verdes” será otra de las promesas incumplidas del Presidente, ya que el año próximo las inversiones caerán 9,7%, de acuerdo al Presupuesto. El consumo de los hogares disminuirá 1,6% y el del Estado 3,4%. El único factor que amortiguará el derrumbe consecuente del producto serán las exportaciones, que subirán 20,9% gracias al campo, por encima del alza del 2,8% de las importaciones. Todo de acuerdo a los números del ministro de Hacienda. El afamado “segundo semestre” tampoco será en 2019.