El Gobierno presiona a las provincias para que recorten gastos que generen un ahorro de $ 100.000 millones para el año próximo, que ahogarán a las finanzas locales. El anuncio unilateral del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, de ajustar aún más el déficit para llevarlo a cero aumentó la preocupación de los titulares provinciales por el impacto negativo que tendrá en sus finanzas. Serán pocas las que en 2019 no sufran un abultado rojo, que no prevén se cierre en 2020.

Los cálculos del jefe económico de Mauricio Macri se basaron en una estimación de recesión del 2,4% para este año y de crecimiento del cero para el próximo. La actualización de las proyecciones empeoró respecto a todas las previas que formuló Dujovne, incluso del alza del 2% para 2019 que les había presentado a los gobernadores.

Por eso, al difundirse los números internos que ocultaba Hacienda, los ministros de Economía provinciales volvieron a plantearse todo el escenario. Enojados, los responsables locales adelantaron que “dará vueltas las finanzas en todas las provincias”.

El encargado de las cuentas de un territorio norteño confió a El Destape que proyectan recibir $ 4.000 millones menos el año próximo. Los jefes económicos de dos provincias patagónicas que trabajaban para equilibrar los números prevén que su déficit aumente a los $ 1.000 millones.

La situación más delicada la pasan Chubut, que sufrió un rojo de $ 5.684 millones el año pasado, Neuquén de $ 4.734 millones, Jujuy de $ 4.713 millones y Chaco de $ 4.640 millones. La situación es la opuesta en el centro del país, donde se concentran las actividades más redituables en el modelo económico de Cambiemos. La opulencia financiera de estos estados les permite apoyar el ajuste de la Casa Rosada sin sufrir serias consecuencias al interior de sus fronteras.

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Pese a los cambios, el Ejecutivo central no amplió el recorte que intenta cerrar con los gobernadores más allá de los $ 100.000 millones. Según los negociadores, de los más de $ 500.000 millones adicionales que debe bajar para llegar al déficit cero se hará cargo el Gobierno.

Las complicaciones provinciales vendrán por la menor recaudación de impuestos coparticipables que tendrá la recesión y, en menor medida, el achique en la colecta de los ingresos brutos locales. Los gobernadores también prevén que la aplicación de retenciones a todos los bienes y servicios reduzcan las exportaciones de las economías regionales.

Esto se sumará al ajuste por la eliminación del Fondo Federal Solidario (el llamado “fondo sojero”), que Macri quitó por DNU y sin previo aviso. Las transferencias que surgían de allí se destinaban exclusivamente a obras de infraestructura, que ahora se vieron frenadas de lleno.

En la carta de achique, Dujovne y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, pretenden que disminuyan los subsidios a la energía eléctrica por $ 8.000 millones en total y al transporte por $ 3.000 millones, además de al gas en la Patagonia por $ 7.000 millones.

Si bien las provincias petroleras se ven favorecidas en parte por el incremento de las regalías de los hidrocarburos ante la mega devaluación, esto no compensará el rojo que generarán el resto de los sectores.

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