El Gobierno dice que UTA y Fraternidad no pueden parar, pero los sindicatos lo desmienten: "Ignorantes"

A poco tiempo de que comience el paro general anunciado por la CGT, el Gobierno de Milei intenta desinflar la medida con una intimación a dos gremios claves.

18 de febrero, 2026 | 19.21

Pocas horas después de que la Unión Tranviaria Automotor (UTA) confirme que este jueves no habrá colectivos en todo el país en protesta de la reforma laboral, el Gobierno Nacional intimó a este gremio y a La Fraternidad a "abstenerse de llevar adelante toda medida de acción directa". En Casa Rosada argumentan que se está violando una conciliación obligatoria "en pleno trámite" pero desde los gremios lo niegan y tildan de "ignorantes" a los funcionarios de Javier Milei.

"El Ministerio de Capital Humano informa que, a través de la Secretaria de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, ha intimado a los gremios La Fraternidad y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) a abstenerse de llevar adelante toda medida de acción directa que tuvieran previsto implementar, en violación a las normas legales que rigen la Conciliación Laboral Obligatoria, estando dicha instancia en pleno trámite", indicó Capital Humano en un comunicado.

Y agregó: "La adopción de cualquier medida de fuerza configuraría un incumplimiento de la conciliación laboral obligatoria oportunamente dispuesta y actualmente en vigencia".

Desde el gremio de La Fraternidad, que agrupa a los conductores de locomotoras y trenes, negaron que esté vigente esa medida, calificaron a los funcionarios de la Secretaría de Trabajo como "ignorantes" y advirtieron que se trata de un "apriete" del Gobierno Nacional.

"Desde ayer que nos aprietan con esto. Pero son tan ignorantes... nosotros estamos atravesando una conciliación obligatoria, pero por paritarias. Nosotros no podemos parar por paritarias, pero por otros motivos sí. Deberían aplicar la conciliación a la CGT, porque son ellos los que mandan la medida", dijeron a El Destape desde La Fraternidad.

El comunicado de la UTA

Más temprano, la UTA había comunicado que la adhesión al paro se da por "la situación que atraviesan los trabajadores, marcada por la sostenida caída del salario real, la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro del empleo en el conjunto de la actividad".

"El escenario actual evidencia que los trabajadores están soportando el mayor peso del ajuste económico, con ingresos que no acompañan el aumento del costo de vida y con crecientes riesgos sobre la estabilidad laboral, lo que exige una respuesta gremial clara, firme y representativa", explicaron desde el gremio que encabeza Roberto Fernández.

En este sentido, la UTA considera que "el paro constituye una medida legítima de defensa colectiva ante políticas que afectan directamente la dignidad del trabajo, la estabilidad del empleo y la sustentabilidad de la actividad del transporte". Y asimismo, reafirmaron que la medida "no responde a intereses sectoriales ni coyunturales", sino a la necesidad de "expresar el reclamo de miles de trabajadores que ven deteriorarse día a día sus condiciones de vida".

 

La adhesión de La Fraternidad

El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, había afirmado que la reforma laboral puede frenarse si los gremios impulsaban un paro por tiempo indeterminado. Esta semana, en diálogo con El Destape 1070, el dirigente sindical cuestionó el tratamiento legislativo del proyecto y advirtió sobre la situación económica de los trabajadores.

Maturano planteó un escenario de máxima tensión sindical frente al avance de la reforma laboral. “Yo creo que la reforma se para si nosotros hacemos un paro por tiempo indeterminado”, sostuvo el dirigente, al comparar la posible medida de fuerza con protestas recientes en otros países de la región.

Según explicó, un paro total y sostenido trasladaría la presión a la dirigencia política. “Que se arreglen los gobernadores, los políticos, el Presidente. Es problema de ellos, ya no es nuestro, ya no es de los trabajadores”, afirmó. Para Maturano, la discusión sobre la reforma excede a los sindicatos y debe ser resuelta por el poder político.

El titular de La Fraternidad insistió en la necesidad de “tener memoria activa” frente a los cambios que propone la reforma. En ese sentido, remarcó que el malestar en el mundo laboral crece por la pérdida de poder adquisitivo y la inestabilidad en los ingresos. “Los trabajadores llegan a fin de mes y no les pagan. A los trabajadores les pagan en cuotas”, advirtió, al describir un escenario de fragilidad financiera para amplios sectores.