Elecciones 2021: Las razones detrás de la anulación del decreto por el voto en el exterior

El Gobierno derogó el jueves el decreto de Macri habilitando el voto anticipado por correo, modificando las leyes electorales. En las elecciones pasadas, votaron casi 50 mil argentinos en el exterior y eligieron por amplia mayoría al macrismo, que salió a criticar la anulación de la norma. 

13 de marzo, 2021 | 00.05

El Gobierno derogó el jueves tres decretos de Mauricio Macri que habilitaban la votación adelantada por correo de los argentinos residentes en el exterior, del personal de las fuerzas de seguridad y de quienes se encuentran en prisión preventiva, dado que interpretaron que modificaba el sistema electoral eludiendo al Congreso. Desde Juntos por el Cambio salieron a criticar a coro la vuelta atrás de una medida que habían elaborado a su gusto: salteándose olímpicamente al Congreso, en las elecciones de 2019 consiguieron darle a Macri un amplio triunfo entre los casi 50 mil argentinos residentes en el exterior que votaron, un dato que en el peronismo le prestaron especial atención porque si bien esa participación todavía es chica, viene en crecimiento en los últimos años. "Es verdad, es un voto esencialmente antiperonista, pero también es cierto que fue un escandaloso el cambio de las leyes electorales que hizo el macrismo", comentaba un dirigente del peronismo

A la usanza norteamericana, Macri sacó de la galera tres decretos meses antes de las elecciones habilitando el voto postal, para el cual había que inscribirse 90 días antes de los comicios. "Son formas de ampliar la participación", defendió el viernes aquellos decretos la titular del PRO, Patricia Bullrich. "Grave error derogar voto por correo de argentinos residentes en exterior. Se les quita un derecho adquirido", escribió en Twitter el ex canciller Jorge Faurie, quien protagonizó dos años atrás una particular campaña electoral conectándose vía streaming y viajando a distintas partes del mundo promoviendo la participación electoral de los argentinos en el exterior. Claramente no les alcanzó para torcer el resultado, pero es cierto que la participación fue más importante que la de las elecciones de 2015 y 2017. 

Cuando salieron los decretos, tanto desde el PJ como desde el Frente Renovador salieron a impugnarlos judicialmente. En primera instancia, la jueza María Servini les dio la razón y los declaró inconstitucionales, pero luego la Cámara Nacional Electoral los convalidó, con el argumento que era una modalidad extendida en el mundo para facilitar el voto a veces desde lugares remotos. En aquel momento, el apoderado del PJ, Jorge Landau, cuestionó no sólo que se modifiquen las leyes electorales sino también que se pase por alto el control de la emisión del sufragio que corresponde a las autoridades de mesa. En definitiva, en las elecciones de 2019 pudo utilizarse y el voto exterior arrojó un llamativo triunfo del macrismo (77,2% a 17%), muy diferente a los guarismos de la elección nacional (48,1% a 40,4%). Votaron un total 49.300 personas y, de ellos, 9.000 utilizaron la modalidad por correo. 

La cifra, todavía relativamente baja, representa un salto respecto a comicios anteriores. Además, deja abierta la posibilidad de que comience a florecer una especie de proselitismo exterior, dado que hay unos 360.000 argentinos viviendo en distintas partes del mundo. Un cuarto de ellos reside en España y otro tanto en Estados Unidos, dos países que concentran la mitad de los argentinos afuera y les da un peso especial en ese padrón que, si incrementa su participación, podría tener una incidencia similar al de provincias como Santa Cruz, San Luis o Catamarca. En el peronismo era algo que querían cortar de movida, dejando que se siga votando a través del sistema tradicional con mesas en la embajada o consulado.

Aquella decisión de la Cámara Electoral fue apelada y es uno de los tantos temas que están a resolución de la Corte Suprema, hoy abstracto dado que los decretos fueron derogados. En Gobierno difundían el dictamen de la procuradora ante la Corte, Laura Monti, quien dos semanas atrás opinó que esas normas era inconstitucionales y criticó la levedad con que la Cámara resolvió rehabilitarlos. "Las leyes no pueden ser modificadas por decreto", marcó. En especial si se trata de leyes electorales, que deben tener una mayoría especial de ambas Cámaras en el Congreso para ser tocadas. Más en este caso, que mediante un decreto simple se dejó de lado la base del sistema electoral argentino que establece que las elecciones se realizan en un único día y que la emisión del voto tiene que ser presencial, con un depositante colocando el voto en una urna. 

El dictamen va en sintonía con lo que respondió la secretaria de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, Patricia García Blanco, el viernes ante cada consulta y ante cada aval que salieron a expresar distintos referentes del macrismo. “Cualquier propuesta vinculada a los cambios de fecha o metodologías de votación debe pasar por el Congreso y ser respaldada por una mayoría especial de votos”, insistió. Si quiere aprobar esa iniciativa, entonces, Juntos por el Cambio deberá presentarla en el Parlamento, tal como le reclaman al oficialismo respecto a un posible cambio para las PASO.

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