La ministra Gómez Alcorta se presentó como querellante en la causa por espionaje y apuntó contra Macri: "Es responsable"

La ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad se presentó ante la Justicia junto a otras 2 espiadas por el macrismo.

29 de mayo, 2020 | 12.50

La ministra Elizabeth Gómez Alcorta, una de las espiadas ilegalmente durante el macrismo, se presentó como querellante en la causa judicial donde se investigará la denuncia realizada por Cristina Caamaño, interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)

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El día martes 26 de mayo, a raíz de la denuncia presentada por la interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño Iglesias Paiz, tomamos conocimiento de que, durante la gestión anterior del gobierno nacional, y a través del mentado organismo, fuimos víctimas de tareas de espionaje ilegal”, dice el escrito firmado por la ministra Gómez Alcorta junto a otras dos espiadas, Lucila Puyol y Valeria Silva. Tanto la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidades como Puyol, que es Secretaria de Derechos Humanos y Diversidad de Santa Fé, actuarán como abogadas en la causa.

El caso, como informó El Destape, se conoció a partir de la denuncia de Caamaño, la interventora de la AFI. El hallazgo que destapó este tramo del espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri fue un disco rígido borrado de manera defectuosa por parte de la gestión anterior de la AFI y en el que se pudo encontrar rastros de mails robados a dirigentes políticos tanto del macrismo como del Frente de Todes.

En escrito presentado ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi y el fiscal Jorge Di Lello, las espiadas apuntaron a Macri como último responsables de estas maniobras ilegales ejecutadas por el señor 5 Gustavo Arribas y la señora 8 Silvia Majdalani. El texto, al que accedió El Destape, dice: “es imperante resaltar que la AFI es un organismo caracterizado por la verticalidad y la concentración de información, lo cual torna evidente que un agente que ocupa una posición subalterna difícilmente pueda decidir, por sí solo, recolectar información de casi un centenar de personas, entre ellas políticos, activistas y periodistas, inclusive vinculados al oficialismo del momento. Por esto, y dado que los lineamientos de acción de la AFI son determinados por sus autoridades máximas, es manifiesta que la cadena delictiva se extiende al ex Director General de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, y a la ex Subsecretaria de Inteligencia, Silvia Majdalani. Finalmente, en tanto la política de inteligencia nacional depende, en última instancia, del Presidente y, otra vez, en vista del carácter heterogéneo y de alta exposición pública de las personas víctimas de inteligencia ilegal, es claro que el ex titular del Poder Ejecutivo, Mauricio Macri es parte de este entramado criminal y debe responder penalmente por su accionar”.

También llamaron la atención sobre un dato, que el espionaje incluía a los propios miembros del macrismo y Cambiemos. Entre los espiados figuran Nicolás Massot, jefe de bancada del PRO, Laura “técnicamente no es delito” Alonso, a cargo de la Oficina Antikirchnerista, y aliados en Cambiemos como los radicales Ernesto Sanz, Mario Negri, Ángel Rozas y Mario Barletta. “Difícil resulta imaginar la posibilidad de que durante años se leyeran ilegalmente los mails de quien entonces fuera jefe del Bloque de la Cámara de Diputados de la Nación del partido oficialista, o a la titular de la Oficina Antocorrupción, sin que existiera una orden directa de la propia Presidencia de la Nación”, plantea Gómez Alcorta y las demás espiadas.

La ministra y demás espiadas plantearon que está prohibido la obtención de información por motivos políticos, tal como establece la Ley de Inteligencia, y detallaron: “En cuanto a los supuestos autores de los graves hechos relatados, de acuerdo a lo expresado en la denuncia presentada por Caamaño, la persona que habría tenido acceso al disco rígido en cuestión sería Omar Daniel Solís. A la vez que habría sido posible identificar una entrada al servidor de Patricio Carlos Correa. Solís, que trabajaba en la Dirección de datos e inteligencia de la AFI era subordinado de Correa y este último, a su vez, del Jefe de Gabinete del organismo, Darío Alberto Biorci”.

Además de presentarse como querellantes, las espiadas pidieron varias medidas de prueba. Entre ellas, que la AFI informe el organigrama completo del organismo durante la era Macri junto con el “detalle cadenas de mando, jerarquías, como así también sistema de control y supervisión de los agentes que intervienen en cada una de las áreas”, las funciones que tenían los agentes Solís, Correa y Biorci y si podían realizar tareas de inteligencia sin autorización de sus superiores, los protocolos internos para la conservación de la información de inteligencia. También que se le pida información a Google, Microsoft y Yahoo sobre los accesos a los mails personales de las 3 espiadas.

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