Elecciones 2021: la guerra del peronismo PRO para ganar espacio en las listas

Hay al menos tres variantes peronistas dentro del espacio opositor y los cruces ya comenzaron a estallar.

03 de mayo, 2021 | 05.00

Así como los dirigentes de Juntos por el Cambio imitaron a Cristina Kirchner y la presentación de su libro para recorrer el país y avanzar con la campaña electoral, también pareciera ser que el espacio decidió plegarse a la consigna del "es con todos". Hay varios frentes dentro de la alianza opositora, líneas internas que de momento juegan juntas pero que en algunos casos ya sacaron chispazos, sobre todo con el peronismo PRO como protagonista de los cruces con los más radicalizados del macrismo. El larretismo apunta a abrazar a todos los desprendimientos pero restará saber si las tensiones lo permitirán o no, sobre todo cuando se calienten los motores a partir de julio de este año y post elecciones 2021, con el inicio de la carrera presidencial.

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Mientras tanto, el abanico de candidatos se amplía y todos coinciden en que no es momento de hablar de postulaciones aunque están ocurriendo de hecho. María Eugenia Vidal reapareció y dio a entender que tiene aspiraciones para conquistar la presidencia de la Nación, algo que tiene el apoyo de Elisa Carrió pero que demandará un acuerdo con Horacio Rodríguez Larreta. Cerca de la ex gobernadora y del jefe de Gobierno coinciden en que habrá una charla de por medio y no se generarán mayores inconvenientes, pero esa reunión será más adelante.

Patricia Bullrich no definió si este año estará en una boleta pero camina el país con ánimos de candidatearse como presidenta y Mauricio Macri, para nada alejado del armado político, quiere sus propios nombres: Fernando Iglesias y María Piccolomini, actuales diputados, para reelegir, Hernán Lombardi y Darío Nieto para la Ciudad, complicado por la causa que investiga el espionaje ilegal.

Pichetto versus Iglesias

Hay, al menos, tres líneas peronistas dentro de Cambiemos. La primera y más evidente es la de Miguel Ángel Pichetto con su peronismo republicano. Desde su espacio apuntan a que sea candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, ya sea en lista única o en interna con otros postulantes, para lograr su regreso al Congreso. El rionegrino estuvo en el bloque de senadores del PJ durante 20 años y se pasó al bando de Mauricio Macri cuando en 2019 decidió acompañarlo en la fórmula presidencial que perdió contra Alberto Fernández.

Pichetto tuvo un cruce fuerte con Fernando Iglesias, el diputado que ocupó una banca a pedido de Macri y que posiblemente formará parte de la lista cambiemita de este año también por exigencia del ex presidente. Después de que el ex senador se mostrara predispuesto a "consolidar la coalición opositora para volver a ganar en 2021 y 2023", el legislador de la Cámara Baja escribió un artículo en La Nación donde habló de "los deseos imaginarios del peronismo republicano" y que “las alianzas que sirven para llegar al gobierno no siempre sirven para gobernar”. 

En el escrito, Iglesias analizó que “este país no es como lo fantasean los deseos imaginarios del peronismo republicano, sino como lo construyeron ocho décadas de peronismo real. Quieren hacerlo pasar por una familia funcional que se sienta a la mesa a la hora de la cena, pero todos saben que el pater familias escondió un hacha debajo del repasador”. Los dichos despertaron la bronca en un Pichetto que respondió en redes sociales.

Pichetto describió como falaz” el análisis del diputado y le explicó que “en los últimos 100 años el peronismo gobernó menos de 38. Para volver a aquellos estándares debemos dejar de sacudir antinomias poco útiles y que no reflejan la realidad”. “¿Le parece al diputado que el Peronismo Republicano es un oxímoron? -se preguntó Pichetto-. Pues es un destrato para tantos argentinos que confiaron sus votos a Juntos por el Cambio, porque yo fui parte de la fórmula y soy parte del Peronismo Republicano”.

La pelea con Monzó

Los cruces no se limitaron a ese encontronazo. Otro peronismo también puja por participar de las internas cambiemitas. Allí se encuentra Emilio Monzó, el ex presidente de la Cámara de Diputados durante la gestión de Mauricio Macri, que se postularía para volver al Congreso como candidato por la provincia de Buenos Aires. También está Rogelio Frigerio, quien fuera ministro del Interior, para jugar en Entre Ríos, y Nicolás Massot, que jugará en Tigre y siempre bregó por el aperturismo del espacio para no perder las elecciones.

"Monzó no es parte de Juntos por el Cambio en la provincia. Él rompió el bloque. Sé que trabaja para Horacio, pero no está en el espacio político. No lo veo trabajando hoy en el marco de nuestro espacio. ¿Lo viste en alguna reunión con los referentes de la provincia?", lo cruzó Jorge Macri, primo de Mauricio, intendente de Vicente López y aspirante a la gobernación bonaerense en una entrevista con La Nación.

"Hubo algo ahí que se rompió, no es que yo no lo quiera dejar entrar. Creo que si sus diputados vuelven al bloque, estaría bueno sentarnos a hablar para ver cómo construimos un proyecto conjunto, pero hoy en la mesa que generó María Eugenia Vidal en provincia, Emilio no está”, agregó el mandatario comunal. 

Massot salió a responderle a Macri y defendió a Monzó en redes sociales: “Que Santilli no es de la provincia, que Monzó no es del espacio... ¿Qué querés ser, candidato por descarte? Perdele el miedo a las PASO que hay que ganarle a los K, no a vos. Ahora entiendo por qué hablan de eliminarlas”. Lo cierto es que el Grupo Dorrego quiere su propio candidato para la gobernación, algo que puede ser que no logren porque eso se definirá mediante encuestas: irá el que mida más.

Cerca de algunos intendentes del Grupo Dorrego analizan que eventualmente habrá un acuerdo entre el sector de Monzó y el de Horacio Rodríguez Larreta para integrar la misma mesa. En Uspallata no lo niegan pero tampoco lo afirman. Si hay acercamiento de posiciones, es posible pero si no lo hay, habrá internas.

Peronismo marginal

En los últimos días se lanzó un espacio llamado Identidad Peronista para el Siglo XXI, un sector marginal dentro de Juntos por el Cambio que buscará disputar la Ciudad en las elecciones legislativas con algunos personajes polémicos. En el espacio no los consideran como la renovación del PJ pero se mantiene la premisa "con todos adentro".

Los dirigentes de este espacio son Agustín Pesce, presidente de Abogados de Pie y ex vicepresidente del Banco Nación; Guadalupe Rossi, directora de Asuntos Interjurisdiccionales de la Ciudad; Javier Tarulla, secretario de Extensión de la Universidad de la Ciudad; María Eugenia Talerico, ex vicepresidente de la Unidad de Información Financiera; Martín Boccacci, ex viceministro de Ambiente de la Provincia; Francisco Gismondi, ex director del Banco Central; Agustín Giustiniani, jefe de asesores del bloque PRO del Senado; Mariano Caucino, embajador en Costa Rica (2016) e Israel (2018), y Luis Cuence, asesor del Gobierno de la Ciudad.

Uno de los nombres que generó mayor polémica fue el de María Eugenia Talerico. Ella fue la segunda de Mariano Federici en la Unidad de Información Financiera. Ambos fueron denunciados en enero de 2020 por haber encubierto supuestas operaciones de lavado de dinero provenientes del narcotráfico. El diputado Rodolfo Tailhade explicó en El Destape Radio que "son dos hechos que constituyen el encubrimiento de operaciones de lavado de dinero provenientes del narcotráfico", "el banco permitió que se realizaran dentro de la entidad (HSBC) operaciones de lavado y en ningún momento la UIF inició sumarios o acciones contra la entidad por falta de reportes de operación sospechosa". "Federici y Talerico tenían fuertes lazos con el HSBC y por eso se hicieron los tontos frente al delito de lavado del que era partícipe el banco", agregó el legislador.

Cuando fue propuesta por el macrismo para ocupar ese cargo, Talerico era abogada del banco HSBC en al menos tres causas que tramitaban en queja ante la Corte Suprema y de otros expedientes abiertos dentro de la propia UIF. En ese momento, Roberto Feletti, le dijo a Página 12 que "colocar al frente de la UIF a una abogada del HSBC, además de que se choca con la ley de ética pública, es un peligro porque desde la Bicameral que investigó el accionar de ese banco se pudo determinar que el HSBC creó un esquema de fuga y evasión en el tiempo.

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