Agentes de la Policía Federal brasileña se negaron ante sus jefes reprimir una protesta de los camioneros que bloqueaban la ruta en una marcha en protesta por el aumento del precio del gasoil.

Las entidades representativas de los policías federales manifiestan su apoyo al movimiento de los camioneros, ocasión en la que reafirman su compromiso de defender al pueblo brasileño y de jamás funcionar como policía de gobierno o un brazo armado contra los manifestantes”, aseguran en un comunicado de la Federación Nacional de Policías Federales (Fenapef).

“La lucha de los camioneros representa la voluntad de todos los brasileños”, dijo el sindicato de policías.

El presidente Michel Temer tuvo que ceder la semana pasada ante los camioneros, en huelga hace una semana en Brasil, y anunció el último domingo una reducción del precio del diésel de 46 centavos por litro, ajuste que será congelado por 60 días.

En un pronunciamiento especial en televisión, Temer anunció otras medidas solicitadas por los transportistas, que mantienían paralizaciones en todo el territorio impactando a los sectores de transporte, salud, educación y alimentos desde el pasado lunes.

El jueves pasado, el mandatario había ordenado a las fuerzas armadas poner fin al movimiento, pero las intervenciones para abastecer gasolineras y aeropuertos tuvieron un efecto limitado.

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