La organización del G20 dejó una cantidad importante de bloopers que dejó en evidencia la mala organización. Así fue cómo la delegación de Corea del Sur tuvo que descender de sus vehículos para correr las vallas que cortaban el acceso a 9 de Julio.

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El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-In, quedó atrapado en el despliegue de seguridad que debía custodiarlo. Por eso, mientras se trasladaba por la Avenida 9 de julio, se vio encerrado entre las cientos de vallas y fue la misma comitiva surcoreana la que le tuvo que abrir el paso.

El megaoperativo de seguridad que orquestó Patricia Bullrich tiene sitiada a toda la Ciudad de Buenos Aires y muchos de los accesos están restringidos.