Luego de que el gobierno anunciara un aumento de trenes y colectivos, el ministro de Energía, Javier Iguacel, ordenará un incremento de la electricidad y la nafta, en sintonía con el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional, donde pautaron una reducción de los subsidios.

En simultáneo, las petroleras anunciarán la suba prevista para los combustibles, que oscilará entre el 5 y el 8 %.

Según indicó Clarín, a partir del miércoles 1 de agosto entrará en vigencia un nuevo cuadro tarifario para las empresas Edesur y Edenor. El nuevo esquema conllevará aumentos que irán del 25 al 30 % para Capital Federal y el gran Buenos Aires.

Se trata de un nuevo cuadro tarifario para las empresas de distribución eléctrica que será la consecuencia de una nueva reducción de subsidios económicos en el marco del fuerte ajuste fiscal que impulsa la administración de Mauricio Macri.

El propio ministro de Energía había anticipado recientemente que el incremento podría ubicarse entre 25% y 30%, pero desde el Gobierno no confirmaron el porcentaje en las últimas horas al guardar los nuevos cuadros tarifarios bajo un fuerte hermetismo.

Pero esta suba no solo impactará a porteños y bonaerenses, sino que la variación del precio de la energía eléctrica dependerá de la zona del país en la que viva cada usuario.

En las provincias serán los gobiernos provinciales, que controlan a las empresas distribuidoras, las que deberán decidir el porcentaje de ajuste de tarifas de las distribución eléctrica.

Eso se debe a que en Capital Federal y Gran Buenos Aires aún hay una porción mayor de subsidios en las facturas que en otras zonas del país, por lo que porteños y bonaerenses del GBA sentirán la reducción con más fuerza.

Para avanzar en la reducción de subsidios comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno prevé ahora reducir los subsidios, lo que determinará un nuevo alza en las facturas que pagan los usuarios.