La discusión hoy no pasa por la evaluación del régimen de gobierno imperante en Venezuela. La cuestión central y de enorme peligro para la región y el mundo es lo que significa en concreto el accionar norteamericano. Lo ocurrido explicado con precisión por el discurso de Donald Trump instala tres cuestiones fundamentales.
En primer lugar y como corolario de esta nueva versión de la Doctrina Monroe, los Estados Unidos plantean su dominio sobre el hemisferio pero no ya como una cuestión de influencia sino como la clara necesidad de ejercer la administración de los territorios en cuestión.
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En segundo lugar, la decisión de privatizar los recursos considerados estratégicos que, en tanto tales, afectan la Seguridad Norteamericana y, por lo tanto, son asumidos como propios. Privatizacion colonial donde el ingreso de las trasnacionales Norteamericanas puede ser sostenido y posiblitado ( si es necesario)por el poderio militar.
Y, en tercer lugar, el desplazamiento del Derecho Internacional por la ampliación de la Jurisdicción de la Justicia Norteamericana al conjunto del hemisferio occidental. Son estas las amenazas que para los Estados y los pueblos de la región plantea el accionar norteamericano.
Esto es lo que debe ser repudiado por los gobiernos progresistas y las fuerzas políticas y sociales de signo popular. Articular la movilización para transformarla en límite de una estrategia que elimina toda posibilidad de desarrollo soberano y de un mundo multipolar y basado en el respeto entre los Estados es la tarea de la hora. En nuestro país, el gobierno de Javier Milei acentuará, en este marco, la dependencia estratégica de esta verdadera amenaza para la paz de la región que explícito Donald Trump.
Frente a esto resulta esencial la conformación de un Frente para el cual la Soberanía, la Paz y el Desarrollo sean centrales y que exija la inmediata autoconvocatoria de una Asamblea Legislativa que repudie el accionar invasor de los Estados Unidos y reivindique los postulados históricos que nuestra Nación siempre defendió y que hoy el gobierno de Javier Milei pisotea.
DEFENSA IRRENUNCIABLE DE LA INTEGRIDAD TERRITORIAL DE LOS ESTADOS, PLENA AUTODETERMINACION DE LOS PUEBLOS Y DEFENSA DE AMERICA LATINA COMO TERRITORIO DE PAZ.
