En el tercer capítulo del ciclo de entrevistas La Olla, feminismo popular, la periodista Florencia Alcaraz entrevistó a la referenta estudiantil Ofelia Fernández, quien habló sobre la militancia feminista en las generaciones más jóvenes y cómo se involucró en la política al escuchar un discurso de la ex presidenta Cristina Kirchner.

"Tenía 10 u 11 años, en 2010. Estaba viendo Casi Ángeles e irrumpió la cadena nacional. Yo, al contrario de todo el mundo, me quedé escuchándola y me re interesó. Me volví una niña kirchnerista muy fanática", contó la egresada de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, quien hoy tiene 18 años.

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Respecto a si hay espacio en la política tradicional para las jóvenes feministas, Fernández consideró: “No sé si hay lugar, pero nosotras sabemos hacernos lugar. Jamás nos han regalado nada. Estamos conquistando espacios que son totalmente nuevos para nosotras pero que a la vez los transitamos con total comodidad y tranquilidad. Es un salto que me resultó mucho más fácil de lo que esperaba”.

Por otra parte, en cuanto a su decisión de unirse al frente Patria Grande junto a Kirchner y las críticas que recibió por ello, confesó que fue “una decisión incómoda”. “Estar con Juan Grabois, yo, que a lo que más tiempo le dediqué este año fue a la causa por el aborto legal, seguro y gratuito, no es una decisión cómoda”, manifestó.

En este marco, recordó sus años como presidenta del centro de estudiantes del colegio Carlos Pellegrini y se diferenció de la forma “masculina” de hacer política que reinaba en ese ámbito, la cual muchas veces generaba en peleas “a las trompadas” de las cuales ella se distanciaba, pero sin perder su autoridad. “Quizás no recibí tantos obstáculos en el medio porque era chica y era mujer, y no parecía una gran amenaza. Hasta que lo fui”, sentenció.

“Nuestra agenda política hoy está profundamente atravesada por el feminismo. En el momento en que estás descubriendo cómo organizarte por el femicidio de Lucía Pérez o por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, no tenés ganas de cagarte a puteadas. Tenés ganas de abrazarte, de festejar una victoria o vengar y justiciar a tus muertas”, explicó.