La historia entre Juan Román Riquelme y Mauricio Macri en Boca está cargada éxitos deportivos, acusaciones cruzadas, declaraciones filosas y operaciones mediáticas. A continuación, tres momentos que ilustran esa pintoresca relación entre el último diez y el ex presidente de Boca.

El topo Gigio

El momento más emblemático de la relación entre Riquelme y Macri fue el 8 de Abril de 2001, partido en que Boca enfrentaba a River en la Bombonera.

La relación de Román con la dirigencia xeneize no podía estar más tensa. Sus allegados argumentaban que el ídolo se sentía "ninguneado" porque el entonces presidente y su entorno no lo reconocían "como debían".

Los encargados de la transmisión del superclásico no eran ajenos a ese duelo entre el último diez y el ex presidente de Boca. El director de televisión contraponía los planos de Riquelme, a punto de patear un penal, y Mauricio Macri, que observaba nervioso desde en un palco.

Tras marrar el penal y convertir en el rebote, Román corrió desesperado, sacándose de encima a los compañeros que lo buscaban para festejar, hasta llegar frente al palco de Macri e hizo un gesto que quedó para la posteridad del fútbol mundial. Con las manos en las orejas y mirando fijo a quien supuestamente no lo reconocía, se quedó firme mientras miles de hinchas deliraban por el segundo gol de Boca en esa noche.

Al ser consultado por el festejo, Román dijo a la prensa: "¿El festejo? No fue nada, es para mi hija Florencia que le encanta el Topo Gigio". Una vez más validaba su carácter de estratega dentro y fuera de la cancha.

La vuelta a Boca en 2007

Otro momento memorable del vínculo entre el enganche y el jefe de Gobierno porteño ocurrió cuando Riquelme regresó a Boca de España por seis meses para jugar la Copa Libertadores de 2007.

Aunque hacía un tiempo que Román no jugaba en su equipo anterior, Román se puso en forma en pocos partidos y fue determinante para que Boca gane la Copa Libertadores.

Macri no tardó en salir a afirmar en los medios que el éxito internacional se había alcanzado gracias a su gestión. "Ya traje a Riquelme y ahora no pueden decir que soy un 'cartonero'", dijo, un poco para quitarse el mote que le había puesto Maradona.

Sin embargo, años después Román recordaría la situación de una manera distinta. "En 2007 volví con él (a Boca) y le hice ganar una elección," sostuvó Riquelme en una entrevista televisiva.

El contrato, la campaña presidencial y Massa

Según señalan varias fuentes periodísticas, Macri le habría pedido en abril de 2014 a su amigo y hombre en Boca, Daniel Angelici, que no renueve el contrato de Riquelme con Boca.

Más allá del rechazo que siempre le tuvo el ex operador judicial macrista a Román, en el PRO no veían con buenos ojos el acercamiento de Román con Sergio Massa, y creían que esos movimientos podían afectar directamente a Mauricio Macri.

Aunque Riquelme se mostró con Massa durante la campaña, no hubo ataques críticas a Macri. Solo unas declaraciones contra Angelici y dentro del ámbito Boca. En referencia a las elecciones en el club, dijo: "Yo creo que va a ganar Angelici con todo lo mal que hizo. Tiene a todos comprados...".

En esta nota