Agustín Zbar tuvo que tomarse licencia forzada como presidente de la AMIA por salir a defender a Cristina Kirchner en febrero de este año. Ahora, a un día del 25 aniversario del atentado a la mutual judía volvió a hablar. 

Tras cinco meses de silencio Zbar rompió el silencio. Fue con el medio israelí Haaretz. Allí volvió a referirse al ataque que sufrió. A comienzos de este año, él como presidente de la AMIA le había pedido a la DAIA que desista de ser la querella contra Cristina Kirchner en el juicio por la denuncia de Alberto Nisman, el fiscal fallecido, por el memorandum con Irán.

"No me animo a decir que el memorándum era un pacto de impunidad con Irán. Les tengo que dar el beneficio de la duda. Había gente que creía que el memorándum de entendimiento con Irán era una manera de esclarecer la causa. No puedo asignarles 'mala fe' pero fue una decisión tremendamente desacertada y muy perjudicial para el país", había afirmado Zbar. A los días se tuvo que pedir licencia. Casi una renuncia, pedida desde diversos sectores de la dirigencia de la comunidad y el Gobierno.

 

 

En diálogo con Haaretz, Zbar ahora afirma: "La reacción contra mi posición fue tan dura justamente porque yo estaba interfiriendo en el intento de seguir usando la causa políticamente". 

Y agrega: "Yo no creo que (poner presa a Cristina) sea la causa de la comunidad judía. ¿Cuándo fue una buena idea para el pueblo judío ponerse en contra de la mayoría del pueblo del país en el que vive?", se pregunta Zbar poniendo un ojo en la elección presidencial que se viene.