El proyecto de ley del Presupuesto 2020 dejó en el tintero varias curiosidades sobre el análisis que hizo el Gobierno sobre la realidad económica. Entre los puntos más curiosos se destaca un hasta ahora inexistente apoyo a las pymes y la quita de responsabilidad por la crisis cambiaria desatada tanto en 2018 como luego de las PASO.

"En cuanto a las condiciones que generen un marco propicio para el crecimiento y el desarrollo económico, en 2020, la política productiva seguirá teniendo a las PyME como pilar, con el objetivo de fomentar la producción y el empleo. En esta línea, se seguirá impulsando la integración al mundo, se continuará trabajando en un marco regulatorio para que la economía", destaca el texto que presentó el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, ante el Congreso. Resulta extraño el diagnóstico sobre este apartado en particular.

Es que de acuerdo a un relevamiento de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios, y la Asociación de Empresarios Nacionales, alrededor de 50 empresas de entre 2 y 200 empleados cierran sus puertas en el país. Esto, en promedio, refiere a 100 puestos de trabajos que se pierden cada 24 horas. Las restricciones de acceso al crédito -por las altas tasas de interés- ha representado una demanda por parte del sector casi desde el inicio del gobierno de Cambiemos.

 

 

Respecto a la promoción del empleo, resulta extraño el diagnóstico sobre el balance que realizó Hacienda sobre el accionar del Gobierno en esta materia. El último informe del INDEC marcó una desocupación del 10,1%, lo cual representó que la falta de trabajo haya llegado a los dígitos luego de 13 años (segundo semestre de 2006).

Sobre la deuda externa, uno de las anclas más pesadas que dejará el macrismo, el Gobierno se quitó responsabilidad en el proceso de toma de crédito a niveles extraordinarios. "En 2018 la economía argentina fue afectada por una serie de perturbaciones adversas como la sequía y un deterioro de las condiciones financieras externas. En este contexto, la Argentina experimentó limitaciones para acceder a los mercados de crédito voluntario, lo que obligó al país a acudir a los organismos multilaterales de crédito con la finalidad de cubrir las necesidades de financiamiento y evitar una drástica aceleración de la consolidación fiscal", explica el documento.

Cabe destacar que se reconoce la debilidad del esquema monetario que llevaba a cabo Cambiemos antes de pedir el préstamo al FMI: "entre junio del 2018 y agosto del 2019 dos tercios de estos fondos se utilizaron para cancelar vencimientos de deuda con el sector privado y el resto para financiar el déficit fiscal del período". Sin embargo, el estallido de la crisis y la declaración de default selectivo tras los resultados de las elecciones primarias aún son contempladas como el resultante del miedo de los mercados y no de las inconsistencias propias a la gestión.

"A mediados de 2019 con la creciente incertidumbre electoral, en cada licitación de deuda, se fueron acortando los plazos de renovación de las letras. La situación se agravó en el mes de agosto de 2019, luego de las elecciones primarias, hasta el punto de perder nuevamente el acceso a los mercados de crédito", señala el texto presentado ante los legisladores. 

Incluso el propio Lacunza sostuvo que "los acreedores desconfían de la trayectoria fiscal futura" y que "lo que en Argentina llaman ajuste, en otros países lo llaman responsabilidad fiscal". Como conclusión del prospecto sobre la ley de leyes, el funcionario aseguró que en 2020 "se habrán asentado las bases para el crecimiento, con una perspectiva mucho mejor a la de 2015". 

¿Qué espera el equipo económico para el próximo año?

- Inflación del 34,2%

- Dólar a $ 67,11

- Crecimiento del PBI de 1%

-Suba de exportaciones al 7%

-Caída del consumo público del 3%

-Suba del consumo privado del 1,4%

-Caída de la inversión del 4,9%

-Aumento del consumo privado del 1,4%