Después de conocerse los números negativos de la industria, que en abril cerró con un derrumbe del 8,8% interanual y una caída acumulada de 12 meses consecutivos, se conoció que General Motors, paralizará la producción de su planta de Alvear, Rosario, del 15 de junio al 15 de julio, y habrá unos 2500 operarios suspendidos.

Tras los acuerdos de 2018 con el gremio de mecánicos, SMATA, que tenían vigencia hasta el último día de enero de 2019 y buscaban evitar los despidos, ahora la compañía anunció que los trabajadores percibirán el 70% de sus salarios. 

Además son casi 1500 las suspensiones directos, y más de 2500 teniendo en cuenta las suspensiones del sector autopartista.

Lejos quedó el anuncio que realizó la empresa en una reunión con Mauricio Macri en 2017. Allí las autoridades de GM prometieron un desembolso de U$S 500 millones y la incorporación de más de mil empleados para esa misma planta. La situación del mercado llevó a un retroceso de la industria automotriz. 

"Esta inversión de General Motors es otro gran paso adelante en ese camino que estamos recorriendo juntos", había asegurado el por entonces ministro de Producción, Francisco Cabrera.