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Uno de los auxiliares del juzgado de Luis Carzoglio declaró la semana pasada y reveló cómo fue el acercamiento de la Agencia Federal de Inteligencia, en nombre de Mauricio Macri, para llegar al juez que tenía en sus manos la causa contra Moyano por presunta asociación ilícita con la barra de Independiente. Según contó Mariano Albanese, auxiliar letrado adscripto del juzgado de garantías nº 9, se le acercó un hombre llamado Mariano Leguiza, de la fiscalía de Lanús, para decirle que los espías querían hablar con el magistrado por tal pesquisa, mandados por el Presidente, y le manifestó que esto podría ayudarlo a ser juez en algún momento y tener todo lo que pudiera pedir.

El llamado ocurrió en agosto de 2018 por parte de Leguiza, de la UFI 1 de Lanús, para decirle que quería hablar con él en persona. Como Albanese estaba enfermo, le pidió encontrarse en otro momento, pero al día siguiente le volvió a mandar un mensaje para ver cómo se sentía y ver si podía pasar por su domicilio, según consta en la declaración efectuada el 3 de mayo ante la UFI 4 de Avellaneda, a la cual pudo acceder El Destape.

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Según el relato de Albanese, ante tal contacto se comunicó con Carzoglio para comentarle sobre el llamado y le dijo “que pensaba que se trataba de una propuesta laboral, que como estaba adscripto en Avellaneda pensó que podía llevarlo como Secretario en la Fiscalía de Lanús”. Por eso, el juez le dijo “que vaya y lo escuche” porque probablemente sus sospechas fueran ciertas.

Con este visto bueno, el 23 o 24 de agosto de 2018 le envió un audio por Whatsapp a Leguiza para informarle que estaba yendo para la Fiscalía de Lanús, pero éste le dijo que estaba en el colegio de los hijos, a pocas cuadras, y que fuera para el lugar con el fin de encontrarse en un bar ubicado sobre Melo y Lavallol, en esa localidad.

En su declaración, Albanese manifestó que Leguiza le dijo que en el bar había “mucha gente”, por lo que fueron hacia el auto del auxiliar de Carzoglio, donde el Fiscal le dijo: “Yo tengo llegada a miembros de la AFI, esta gente se enteró que ustedes manejan la causa de Moyano y el número 1 quiere hablar con vos y con Carzoglio”. Cuando el declarante le preguntó quién era el número uno, Leguiza le contestó “que se trataba de Mauricio Macri”. Ante este pedido, la respuesta fue: “Yo qué tengo que ver con Mauricio Macri, soy un simple auxiliar letrado y no manejo nada”, pero le planteó que lo hablaría con el juez.

Tras este episodio, contó, Leguiza intentó tentarlo: “Seguramente vos vas a querer ser juez en algún momento y lo que pidas lo vas a tener”, pero le advirtió que si esa conversación salía a la luz, negaría todo. Ante este pedido, Carzgolio accedió a brindar su número de celular para reunirse con Macri pero ese encuentro nunca ocurrió.

Tal como reveló El Destape, dos directivos de la AFI, Fernando Di Pasquale, operador de análisis, y Juan Sebastián De Stéfano, de asuntos jurídicos, fueron quienes visitaron al magistrado para manifestarle la “obsesión” del Presidente por detener a Moyano. Dos horas después de terminada la visita de los espías a Carzoglio, “una secretaria de estas dos personas le hace llegar un borrador con la orden de detención de Pablo Moyano, que se lo mandaron para mejorarlo”. Según pudo saber este medio, este borrador también le llegó a el juez Vitale, quien tuvo la causa antes que Carzoglio.

El borrador de 73 páginas, al que accedió El Destape, estaba dirigido al fiscal de la causa para que solicitara la detención de Hugo y Pablo Moyano. En base a esas "pruebas" recolectadas, chats entre barra bravas y publicaciones de Facebook, el juez debía ordenar el apresamiento del camionero, lo que no ocurrió.

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