La selección argentina de básquet clasificó a la final del mundial tras vencer 80-66 a Francia, que venía de bajar a Estados Unidos y disputará la definición del torneo contra España, y por tercera vez en su historia.

Con el espectacular trabajo de Luis Scola, que terminó con 28 puntos y 13 rebotes, y un nivel colectivo soberbio, la Selección argentina de básquetbol arrasó a otro candidato al título. El capitán argentina, con 39 años fue el goleador del partido, fue el MVP indiscutido de la semifinal.

La tarea del cordobés Facundo Campazzo (12) y el santiagueño Gabriel Deck (13) también se lució dentro de un contexto donde no hubo puntos bajos, sino un nivel colectivo que es el espíritu de este equipo.

El planteo del entrenador Sergio Hernández fue llevado a la perfección por los jugadores, que limitaron el juego interior de los franceses y permitieron muy pocos puntos en contra dentro de la pintura.

Con el astro Emanuel Ginóbili emocionado en la tribuna del estadio "Wukesong Sport" de Pekín, Argentina redondeó un fenomenal trabajo de equipo, con una alta intensidad defensiva como punto de partida, para minimizar el juego ofensivo de Francia.

En la final del Mundial estará España, que más temprano y tras dos suplementarios, superó a Australia por 95-88. Argentina ganó como anfitrión el primer Mundial de la historia en 1950 y, luego, en Indianápolis 2002 fue superada en la final por Yugoslavia.

La otra oportunidad que la albiceleste llegó a semifinales había sido en Japón 2006, cuando España lo eliminó y Estados Unidos lo privó de llegar al bronce.

El mundial de Argentina dominó a Francia con un Scola intratable (28 puntos y 13 rebotes) y de esta manera jugará la final en Pekin. Manu Ginóbili estuvo presente para hinchar por el seleccionado.  El domingo espera España, que venció a Australia.

El equipo argentino no llega a esta instancia desde Indianapolis 2002, cuando cayó ante Yugoslavia en tiempo extra. En esa final también jugó Luis Scola.