Hogar, la ópera prima de Maura Delpero que aborda los diferentes tipos de cariño

La película elude los lugares comunes y toca fibras sensibles, con un buen manejo de la tensión.

12 de diciembre, 2019 | 16.36

Hogar arranca en un albergue de monjas para madres en situaciones precarias. La opresión atmosférica y las frustraciones que anidan en el lugar traspasan la pantalla, son un aire denso que abunda en la sala. Con esta instantánea inicial, la película sigue la historia de Luciana (Agustina Malale) y Fátima (Denise Carrizo) dos amigas que conviven en el hogar de las religiosas y tienen sueños y motivaciones diametralmente opuestos. Esta oposición es un recurso útil para generar fricción y desencadenar el jugo del drama: la huida de Luciana, la más rebelde de las dos. La decisión provoca el abandono de su pequeña hijita, a cargo de Sor Paola (la italiana Lydia Liberman) una ingresante que desarrolla un cariño inmediato por la nena. Cuestiones como la maternidad no deseada, la religión y el deseo de ser madre y las renuncias de la vida, se presentan como baldes de agua fría para el espectador. El hilo dramático conmueve.

Uno de los puntos más atractivos de la ópera prima de Maura Delpero es la empatía con la que la cineasta construye a sus dos pilares, Luciana y Sor Paola. Difícilmente no se las quiera consolarlas en algún momento de la trama, y los profundos deseos que las atraviesan se asoman con ímpetu, abiertos a inminentes debates post función. Porque Hogar habla, sobre todo, de la ausencia y las formas alternativas del cariño, y es aquí donde chocan las complejas narrativas, ocasionando picos de tensión en los que no hay vuelta atrás.

El relato coral y de narración austera convence en la inteligencia de los planteos y en la psicología que surca las vidas de estas mujeres. Maura Delpero se atreve a contar una historia llamativa, actual, y esconde en el mensaje final un sentimiento de sororidad femenina. El elenco se completa con Marta Lubos, en el rol de la Madre Superiora- podría entrar en la categoría de villana funcional-, una actriz infalible, pese a sus pequeñas apariciones.

Hogar dice mucho con muy poco: en los exquisitos planos detalle, las construcciones visuales penetrantes y los silencios, se mueve con soltura. A su vez, es uno de los dramas más sólidos del año, puede ser bello y cruel en iguales medidas. Una sorpresa intimista, repleta de capas y verdades reprimidas.

Hogar

  • Nuestra Opinión: Muy Buena.
  • Guión y dirección: Maura Delpero.
  • Elenco: Lidiya Liberman, Denise Carrizo, Agustina Malale, Isabella Cilia y Marta Lubos.

 

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