La crisis económica se profundizó con el correr de los años de gestión macrista y tras aumento de la canasta básica de abril, que según el Indec sufrió un incremento en el último año del 61,5%, los comerciantes tomaron medidas para seguir vendiendo productos.

Un informe de Telefe reveló que en algunos locales ya confirmaron que venden productos que están por vencer, a menor costo que el ofrecido en las góndolas.

Frente a la continua remarcación de precios, que afectó tanto a productos básicos como la harina -que llevó al kilo de pan a costar más de $100-, como a productos premium, los clientes tienden a acceder a esta metodología de compra para soportar la presión inflacionaria.  

Según aseguraron los consumidores, muchos comprarían los productos. "Esta modalidad existe en otros países para poder agotar productos en stock pero aquí es consecuencia directa de la inflación", afrmó la periodista Cristina Pérez.

Esto tiene que ver con la caída del consumo, donde los rubros que más cayeron son las bebidas, las frutas y verduras y los productos de panadería, además de las modificaciones en la compra de los consumidores, que comenzaron a dejar de consumir ciertos productos y a optar por segundas o terceras marcas.