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Diputado nacional y titular del Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA), Facundo Moyano es una rara avis dentro del universo gremial. Supo ser "amigo" -remarca esa palabra, "porque en la política siempre hubo diferencias"- de los jefes de La Cámpora, pero en esta entrevista exclusiva con El Destape castiga al hijo de la Presidenta y su organización. Además, habla de su proyecto de democratización sindical, se diferencia de Sergio Massa respecto a la promesa de eliminar Ganancias y asegura que, aunque tiene una relación cercana con Daniel Scioli, "no es el liderazgo político que necesita la Argentina que viene". También se refiere a una eventual reunificación de la CGT -"es fundamental"-, pero no ahorra críticas para algunos dirigentes sindicales.

-Sergio Massa anticipó que, de ser Presidente, ningún trabajador va a pagar Ganancias, ¿compartís?
-Creo que tienen que pagar Ganancias los altos ingresos. Un trabajador que cobra 100 mil, 60 mil o 35 mil pesos, en menor medida, tiene que pagar Ganancias. Un trabajador, que hoy cobra más de 25 mil pesos tiene que empezar a pagar Ganancias. Si me tocara a mí definir el sistema impositivo haría que el impuesto fuera más progresivo. Se ha transformado en regresivo por la inflación y la falta de actualización de las escalas. Nosotros planteamos una actualización automática que esté atada a índices como el RIPTE, por ejemplo (NdeR: las siglas refieren a Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), que es uno de los dos índices a los que está atada la actualización de la jubilación. Hablar de la eliminación del Impuesto a las Ganancias no tiene lugar, porque eso le implicaría al Estado dejar de percibir más de 100 mil millones de pesos y sería muy difícil compensarlos.

-Porque el gravamen a lo que se llama renta financiera o al juego no alcanzaría a compensarlo.
-Podría compensar 30 mil o como mucho 35 mil millones de pesos. Cuando hablamos de la cuarta categoría son 120 mil millones de pesos, con lo cual no cubrirías ni siquiera la mitad.

-¿No te parecen un poco improbables ese tipo de promesas?
-El candidato no puede profundizar demasiado sobre determinados temas, la gente necesita escuchar definiciones conceptuales. Creo que eso hace Sergio respecto al Impuesto a las Ganancias.

-¿Por qué te parece que el Ejecutivo no impulsa que se discuta en el Congreso la modificación del impuesto?
-Porque no querrá afectar otros intereses o verá complicado el mapa político y la reacción de sectores concentrados de la economía. O no quiere ceder ante el sindicalismo.

-¿Cómo tomaste las declaraciones de Florencio Randazzo que dijo que "los dirigentes gremiales son parte del problema en la Argentina"?
-Es una concepción bastante gorila. Más viniendo de un dirigente peronista que quiere ser Presidente. La Argentina que viene va a necesitar al movimiento obrero y al sindicalismo como pilar de un proyecto político.

-¿Pensás que es necesaria la reunificación de la CGT?
-Fundamental, más en un contexto de imprevisibilidad. Creo que va a ser muy difícil que formalmente ocurra antes de la elección de un nuevo Gobierno. Y va a depender también si ese Gobierno tiene la decisión de tener al movimiento obrero como un pilar de un proyecto político. El gran problema del movimiento obrero es la falta de democracia sindical; eso hace que haya dirigentes que no son legítimos y que en vez de responder a los laburantes respondan al poder político de turno.

-¿Cómo quién?
-La UOM, la Unión Ferroviaria, SMATA, la elección indirecta es un problema.

-Estás mencionando a todos gremios cuyos dirigentes están alineados con el Gobierno.
-Hay más causalidad que casualidad ahí. Se alinean por esa razón. Cuando vos tenés un sindicato de 300 mil trabajadores y votan 100 que no tienen condiciones de vida de un laburante sino más privilegios algo falla.

-¿Qué opinión tenés de Antonio Caló como conductor de la CGT?
-Lo que mejor habla de un dirigente gremial es la situación de sus trabajadores y con esto me abstengo de emitir opinión. Habla de Cavalieri cómo están los trabajadores de Comercio, de Caló cómo están los de la UOM, de Moyano cómo están los Camioneros.

-Vos presentaste un proyecto de democratización sindical.
-Sí, y dirigentes de la propia CGT me han llegado a decir que con ese proyecto íbamos a destruir al peronismo y el legado de Perón.

-¿Cuál crees que va a ser el promedio en el que cerrarán las paritarias?
-Por encima del 30 por ciento.

-¿Cómo es tu relación hoy con La Cámpora?
-Me hablo de vez en cuando. No es tan fluida como antes que estábamos hablando todo el día. Mariano (NdeR: Recalde, Presidente de Aerolíneas Argentinas y precandidato a jefe de Gobierno porteño) fue abogado del sindicato, concebimos la personería gremial con él, cada cosa que pasaba lo llamábamos. Nos dio una mano muy muy grande. Mucho mejor como abogado laboralista que como titular de Aerolíneas.

-¿Te parece mala la gestión de Recalde en Aerolíneas?
-No, creo que el servicio ha mejorado. Mi novia trabaja en Aerolíneas y ella misma, sin ser pro Gobierno, te reconoce eso. La podrían haber hecho más eficiente.

-El 35 por ciento del dinero de Aerolíneas va a pagar salarios, cuando en el resto de las empresas es el 20.
-Sobrepoblaron la empresa y no la hicieron eficiente, ahora ya no se puede ir para atrás con eso. Hay un montón de personal que es innecesario. La podrían haber hecho rentable. Hay destinos a los que viajan LAN y Aerolíneas y para LAN es rentable y para Aerolíneas no.

-Volvamos a La Cámpora como organización: ¿cuáles son tus principales críticas?
-Que no son productores de poder, lo consumen solamente.

-¿Qué define eso?
-La obediencia absoluta no a un proyecto sino a un líder político desfigura la función que tiene que tener la juventud en un proceso político. La juventud es un proceso dinamizador de la política y lo ha sido históricamente en todo el mundo. Mayo francés, la resistencia peronista, los movimientos por los derechos civiles en Estados Unidos, el mismo Martin Luther King era joven, el 17 de octubre -de hecho el primer muerto del peronismo fue Darwin Passaponti, un joven trabajador que le sacudieron desde la redacción del diario Crítica. La Cámpora realizó el proceso contrario que el que tiene que realizar la juventud. La juventud per se no es buena o mala. Cuando la juventud se pone en marcha el cambio es inevitable, ¿pero para bien o para mal? Eso depende sobre los intereses y convicciones que vos te pares. Si vos sos joven y militante de un proyecto y lo único que hacés es agachar la cabeza y aplaudir eso no va a generar ninguna transformación.

-¿Qué te pareció la aparición pública de Máximo Kirchner?
-Más allá de todas las especulaciones que se generaron me parece que está perfecto. Está en todo su derecho de ser candidato a lo que sea. Creo que tendría que hablar mucho más, dar a conocer sus propuestas, su pensamiento político, sus logros en la gestión, ya que si bien él no gestiona su organización ocupa los lugares más importantes del Estado. La sociedad necesita saber cuál es el pensamiento de Máximo sobre los principales temas que hacen a la agenda política: qué opina sobre la inflación, la falta de inversión en estructura vial, el desarrollo económico, el mapa laboral de la Argentina, la cuestión impositiva. Más allá del discurso ideologizado, ¿cuáles son sus propuestas para mejorarle la vida a los argentinos?

-¿Y crees que él como dirigente político podría aportarle algo a la política argentina?
-Me parece que no, pero eso lo va a determinar la gente. De hecho él hoy como dirigente político le ha aportado muy poco, por no decir nada, a la política argentina.

-¿Cómo lo ves a Massa de cara a las presidenciales? Hoy casi todas las encuestas lo dan tercero.
-No creo en todos los números, pero sí hay una tendencia clara a la polarización, algo que eligieron Macri, el kirchnerismo y algunos medios de comunicación. Eso es un escenario desfavorable para Sergio. Pero él puede hacer la diferencia con las alianzas políticas. Las de Macri no fueron buenas, hasta reconocido por el propio Durán Barba. En ese sentido Sergio puede mostrarse como la continuidad de muchas cosas que el kirchnerismo ha hecho bien y como el cambio de muchas otras como el colapso del modelo económico. La sociedad percibe que el cambio violento le puede hacer mal al país y Macri lo sería. ¿Viste cuando Sergio habla de la ancha avenida del medio? Bueno, el pueblo está ahí.

-Tenés muy buena relación con Daniel Scioli y muchos de sus funcionarios, ¿cuál es tu opinión sobre él?
-Tengo un trato muy agradable, lo creo un tipo que transmite determinados valores que la sociedad tiene que tener. Pero no creo que sea el liderazgo político que necesita la Argentina. El país que viene necesita un liderazgo político fuerte, que sea capaz de convocar al diálogo, sentar a todos los actores políticos, económicos y sociales, pero que también pueda interpelarlos. Y esas características no las veo en Daniel. El diálogo sí, porque habla con todo el mundo, pero lo veo como un tipo condicionable por los grupos concentrados de poder, por el kirchnerismo. ¿Tiene posibilidad Scioli de armar sus propias listas?

-Scioli pertenece al Frente para la Victoria.
-Pero muchas veces expresa otra cosa, creo que con intención. De hecho tiene su color, no hay fotos con Cristina en su campaña, hay sciolistas y hay kirchneristas. ¿Crees que algún sciolista va a ocupar las listas de legisladores de Daniel?

-Yo soy ateo.
-(Ríe) Entonces yo en ese caso también soy ateo. Me parece que ese es un problema. Que un Presidente de la Nación que va a tener que construir un liderazgo fuerte no pueda decidir sobre su propia lista es un problema. Y ni hablemos de la gestión de la Provincia de Buenos Aires.

-Si llega a ser Presidente y te convoca, ¿aceptarías?
-Creo que hablaría muy bien de Daniel convocar a quienes no piensan como él. Y en su momento analizaré. Apuesto a otro proyecto político y creo que quien lo encabeza puede ganar, no puedo hacer hipótesis porque estaría siendo imprudente.

-¿Quién te gustaría que sea Gobernador de la Provincia de Buenos Aires?
-El que salga de las PASO del Frente Renovador.

-¿A ese vas a votar?
-No, yo voto en la Ciudad de Buenos Aires.

-¿Y vas a votar a Guillermo Nielsen?
-El voto es secreto (ríe).