El gato desaparece: una notable joya del thriller argentino

Análisis de una gema de culto ignorada por la crítica y que el director argentino Carlos Sorín estrenó en 2011.

05 de noviembre, 2019 | 16.44

El gato desaparece y la tormenta se desata evocando la locura del protagonista. Pero la tormenta llega y con ella… ¿llega la calma? El gato representa la psique de la mujer atrapada en las garras del delirio. En 2011 hubo un nombre que pasó desapercibido para gran parte de la crítica y se atrevió a conjugar elementos del cine de autor (con sentido homenaje a la filmografía de Alfred Hitchcock) y suspenso, creando una película rara, incómoda: Carlos Sorín. El gato desaparece (2011) es, quizás, la historia más intima de un director que merece ser vista y analizada.

El gato desaparece nos sitúa en la vida de Luis (Luis Luque) y Beatriz (Beatriz Spelzini), un matrimonio que pende de un hilo dado el trastorno psiquiátrico de Luis y cómo esto afecta la convivencia. Desde el inicio, el espectador sabe que algo anda mal, no sabemos qué pero lo intuimos a través de los tonos oscuros y la  banda sonora inquietante. Partiendo de actuaciones descomunales, El gato desaparece juega con los puntos de vista de Luis y Beatriz, lo que hace que la historia se vuelva más asfixiante y tengamos que aguzar la mirada para descubrir la realidad oculta en la maraña de neblina.

Carlos Sorín entiende a los maestros del género y saca la excelencia desde situaciones simples, explotando la sutileza de los detalles tal como la estética hitchcockiana le demostró al séptimo arte: la desaparición de un gato, una biblioteca desordenada, un cuchillo cortando salmón o la incertidumbre de una visita. Son instantáneas de lo cotidiano que generan incertidumbre en el pulso fílmico que maneja el director. 

Someterse a la película de Sorin es una decisión acertada para cualquiera que ansíe presenciar una como hacer cine de suspense. El ritmo in crescendo de la acción se alinea a la estética depurada creando una atmósfera similar al cine de Polanski. Sorin se entretiene con la tensión al límite, jugando con los dos personajes principales en un festín de gestos y pequeños descubrimientos.

El gato desaparece es una apuesta difícil ejecutada con destreza. La experiencia de adentrarse a este film oscuro, raro y con pocos precedentes vale la pena.

  • El gato desaparece (2011).
  • Nuestra opinión: Excelente.
  • Dirección: Carlos Sorin.
  • Actúan: Luis Luque y Beatriz Spelzini.
  • Podés verla en CINE.AR de forma totalmente gratuita

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