Luego de que el gobierno de Mauricio Macri haya perdido por paliza en las PASO, el equipo económico dejó vía libre para que el dólar se dispare y termine la semana en $ 58,12 y haya tocado un pico de $ 61,17. El efecto devaluatorio impactó de lleno en distintos rubros de la economía, los cuales tuvieron que protegerse a su manera para evitar mayores pérdidas.

Según pudo averiguar El Destape, a través de un relevamiento propio, diversos comercios de insumos alimenticios remarcaron sus precios inmediatamente tras el shock cambiario. Las subas se ubicaron entre el 13 y el 26% y en otras áreas hubo cierres para refijar valores. Especialmente, la dinámica se dio en los mayoristas, que proveen a los demás mercados.

Cámaras comerciales de distintas regiones coincidieron al afirmar a este medio que los proveedores estaban informando aumentos de precios y en algunos casos no tenían precios como para enviar mercadería. "Estamos esperando que se calmen las aguas y poder actuar. Tenemos que cuidar lo poco que tenemos”, señaló un empresario pyme de Mar del Plata. 

 

En otro orden, en algunas concesionarias aseguraron que desde las terminales anticiparon que habrá un aumento de precio provisorio de 10% en la lista, para diluir el impacto y comenzar a vender, a la espera de otro ajuste la semana próxima. El lunes, algunas fábricas decidieron frenar la facturación por la incertidumbre cambiaria. La primera en hacerlo fue Fiat, y luego se sumaron Volkswagen, Ford, Nissan, Honda y Peugeot.

 

 

Los problemas en el mercado inmobiliario

 

Otro de los rubros más castigados por la megadevaluación fue el mercado inmobiliario. Hubo una gran cantidad de llamados de gente que quería bajar el precio de su propiedad, otros que pedían retirar el piso de la venta, quienes querían aumentar el precio del alquiler y hasta quienes cambiaban el cartel de alquiler por el de venta. Peor suerte corrieron otras personas.

En el marco de la investigación sobre los impactos en inquilinos y aquellos que quieren acceder a la casa propia, este medio llegó a conocer la historia de uno de las personas que accedió a los créditos PROCREAR y se vio perjudicada por el salto cambiario.

A la hora de cerrar el acuerdo para la venta de la casa el pasado martes, el propietario decidió postergar la firma del contrato por la lógica revalorización. A partir de esta situación, El Destape dialogó con grupos organizados que se ven en la misma situación. El Gobierno decidió congelar las cuotas de créditos UVA hasta diciembre pero hay incertidumbre sobre cómo seguirán los acreedores con el peso de la depreciación del peso.

Ellos esperan que aumenten los subsidios, una solución inmediata para la gente con fecha de escrituración, aumentar el máximo de tope de propiedad y extender la fecha para presentar propiedad. No quisieron dar su identidad por temor a represalias por parte de los entes oficiales encargados de direccionar la negociación.

 

 

El golpe a las Pymes

 

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) expresó su preocupación por el shock devaluatorio. A través de un comunicado, el conglomerado de empresas le exigió al gobierno nacional que "se haga responsable" de la suba en la divisa norteamericana.

"Es deseable que las autoridades nacionales dispongan medidas de contención ante movimientos de “los mercados”, que sólo expresan imposiciones de sectores concentrados y especuladores, locales y globales. Con un dólar sobrepasando los $ 60 el Gobierno debe tomar el control de la situación y hacerse responsable de que no se genere más daño a una sociedad ya demasiado golpeada por la crisis", expresaron.

"Como refleja el resultado de las PASO, hay un reclamo urgente y generalizado de estabilidad, trabajo, producción, educación y salud. La dirigencia debe estar a la altura de las circunstancias", agregó el escrito.

En tanto, opinaron: "los resultados indican que una amplia mayoría de argentinos rechaza el modelo de endeudamiento externo y ajuste recesivo".

Cabe recordar que el Banco Central ahogó aún más a este sector luego de que haya subido 11 puntos la tasa de interés y ubicarla así en el 75%. La atracción a inversores tuvo como consecuencia el deterioro de las variables que determinan en gran manera el desarrollo de las pequeña y medianas empresas.