Bioenergía: ¿Por qué Argentina necesita animarse al cambio de matriz energética?

06 de noviembre, 2014 | 07.22
Por Lorena Hak
@LorenaHak

La energía eólica, hidráulica, solar, bioenergías y otras fuentes que son renovables, representan las alternativas que la Argentina tiene para crecer a partir de recursos ambientalmente seguros y sustentables. Por caso, Alemania genera el 65% de la energía que utiliza a través del viento. El mundo va hacia un escenario de reducción de emisiones de carbono.

En diez años, el costo internacional del barril de petróleo creció 480%, mientras que el precio de comercialización en el mercado argentino se incrementó sólo 235%, según estimaciones del Ministerio de Planificación Federal.

En este sentido, en cuanto a la matriz productiva argentina, el reciente aumento del precio de los alimentos refuerza la percepción de que el sistema alimentario mundial está inextricablemente ligado al precio del petróleo, tal como indica la FAO (el organismo para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas). Así, los sistemas de energía y de alimentación están vinculados de dos formas: el sector agrícola es un consumidor de energía a la vez que un productor, a través de la bioenergía. Esta es la posibilidad de Argentina.

"Uno de los principales recursos de la Argentina es la producción agropecuaria, con la energía solar, la biomasa. Somos el principal exportador de aceite de soja, en la medida de transformarlo en combustible (biodiesel) se puede hacer un movimiento interesante, es lo que hacemos desde 2007. Hoy se producen más de 4 millones y medio de biodiesel. Una parte se exporta", explicó a El Destape Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio).

Por caso, Estados Unidos es uno de los principales productores de maíz, y Brasil el mayor productor de azúcar, y utilizan esa energía en su producción. "Ambos tienen un consumo muy significativo", ejemplificó.

"De esta manera se le da más valor a la producción local, se restringe la oferta hacia el mundo y se puede subir el precio de exportación, ya que el mundo está atestado de aceite", agregó Zubizarreta.

Según datos oficiales, en 2006 la producción nacional de naftas fue de 5,89 millones de metros cúbicos, mientras que el consumo ese año fue de 4,26. El excedente impedía un desarrollo serio de biocombustibles. Pero en 2013 se obtuvieron 7,6 millones de metros cúbicos de naftas, mientras que el consumo fue de 8,2; con un faltante de 550.000 metros cúbicos.

"Hoy el corte en las naftas está al 10%, y se hicieron pruebas con motores que indican que se puede ir al 20%. Pero todo esto depende de una decisión política, que de a poco se ha ido tomando", señaló el titular de Carbio.

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El Parque eólico Arauco, en la provincia de La Rioja, es el mayor productor de energía de este tipo en el país.


En cuanto al consumo residencial de energía, Argentina tiene el gasto per cápita más alto de la región, en promedio 4 veces más que el de Brasil, y 3 veces más que los hogares de Chile y Uruguay, según indica el Ministerio de Planificación, a partir del informe oficial 2014 de la Agencia Internacional de Energía. En total, la ecuación económica indica que la factura energética total es de 36.000 millones de dólares al año, con un saldo negativo de 7.000 millones de dólares, a pesar de importar sólo el 10% neto del consumo del país.

Comparativamente, los países de la región como Brasil importan no menos del 20% de su consumo energético y en algunos casos superan el 60%, mientras que el promedio de los países de Europa supera el 45%.

En consonancia con el marco mundial, en los últimos 10 años se instalaron 48 plantas de biocombustibles con una capacidad para producir 5,8 millones de metros cúbicos anuales, entre biodiesel y bioetanol. Esta cifra equivale a la capacidad de producción de naftas y gas oil de la refinería de YPF en la ciudad de La Plata, que es la más grande del país. También se instalaron 29 centrales eléctricas de energía renovables por 370 megavatios, según señaló el ministro de Planificación, Julio De Vido, en el debate sobre la nueva Ley de Hidrocarburos.

"Argentina hizo bastante en materia de diversificación de su matriz energética en los últimos años, fundamentalmente por el lado de los biocombustibles. No se puede soslayar el hecho que Argentina esté lejos de contar con una participación de energías renovables en la matriz energética como la que presentan Brasil y Alemania, pero tampoco podemos dejar de considerar que históricamente basamos la misma en la utilización del gas y del petróleo, y cambiar ese paradigma lleva décadas. Viejos intentos como el Plan Alconafta fracasaron. No hay que olvidarlo", resumió a El Destape el director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio Molina.

La industria de biodiesel exportará alrededor de 1,7/8 millones de metros cúbicos. Traducido a toneladas equivalentes de petróleo, el aporte de los biocombustibles a la matriz energética nacional es del 1,5%, elevando la participación de la bioenergía a cerca del 5%.

"Es cierto también que el Programa GENREN llevado adelante por ENARSA, derivado de la aplicación de la Ley 26.190 y su DR 562/09 no se cumplió como estaba previsto, fundamentalmente por problemas derivados de la falta de financiamiento externo de los proyectos presentados y aprobados, que al restringirse, en muchos casos lo inviabilizaron, pero hay que destacar que no fue por falta de voluntad emprendedora, sino por la situación macro del país y del mundo, a partir de la crisis financiera de 2009. Así y todo, no es poco lo que se hizo y puede verse visitando varios parques eólicos en funcionamiento, que antes no existían", se entusiasmó Molina.

No obstante, el directivo cuestionó el esquema impositivo que rige para los combustibles importados, ya que no pagan impuestos internos. "Para las petroleras es más rentable comprar gasoil y naftas en el exterior que biodiesel o bioetanol en nuestro país", protestó.

La legislación argentina sobre bionergía

La necesidad de una diversificación de la matriz energética reflajada en una serie de reglamentaciones nacionales, que van desde fines de los años 90 con el Plan Alconafta, hasta la Ley de Promoción del Hidrógeno, que aún necesita reglamentación. Conocé todas las normas sancionadas.



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