El congelamiento de los combustibles duró mucho menos de lo esperado. La fuerte devaluación post PASO, sumada al ataque a refinerías de Arabia Saudita, dieron por tierra la medida, anunciada por Mauricio Macri, de intentar contener el valor de ese insumo.

Desde el Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) remarcaron que, según el discurso oficialista, "antes la culpa de los aumentos era la pesada herencia. Ahora la culpa la tiene Arabia Saudita. Mañana la tendrá el próximo huracán que se introduzca en Texas".

En esa línea, remarcaron que "el problema de fondo pasa por referenciar los precios internos a los internacionales en un país como la Argentina que produce su propio petróleo y prácticamente se autoabastece en materia de combustibles".

 

 

Federico Bernal, director del Observatorio, señaló que Juan José Aranguren, exministro de Energía, liberó los precios de los combustibles con la promesa de generar estabilidad en los precios, así como su posible abaratamiento gracias a la libre competencia. "Otra vil mentira más", aseguraron y remarcaron que "no solo no se cumplió nada de esto, sino que pasó todo lo contrario".

El investigador del Observatorio, Juan Fernández, agregó que la crisis petrolera de 2014 y 2015 se solucionó, en el gobierno anterior, mediante herramientas para proteger a la industria y los consumidores, lo que Macri eliminó y demostró "el rotundo fracaso de la liberalización y extranjerización del downstream".

Por eso, Bernal remarcó que se impone un Estado que, junto a refinadoras, productores, estacioneros, transporte y todos los sectores petroleros, "trabajen mancomunadamente en nuevos mecanismos de precios internos de referencia", aprovechando Vaca Muerta con sus posibilidades de extracción, así como el objetivo final del autoabastecimiento.