Este miércoles, los cinco hombres imputados por "abuso sexual con acceso carnal agravado" contra una nena de 14 años en un camping de Miramar declararon ante los Tribunales de Mar del Plata. Durante su traslado hasta el edificio, se vivió una tensa situación entre la prensa y las familias de los detenidos, que comenzaron a gritar e insultar para defender a los acusados de violación.

“Espero verlos acá todos de nuevo, cuando la Justicia diga que todo es mentira. Son una mierda, esto es lo que vende y por eso vienen. Son una mierda”, fue lo que gritó uno de los familiares contra los y las periodistas que se encontraban cubriendo el caso frente a los Tribunales, mientras los cinco acusados de violación bajaban del vehículo de la Policía.

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En ese marco, otro hombre lanzó: “Con los que tienen que hablar son con los padres de la nena que la salieron a buscar a la madrugada después de no saber nada de ella”. La situación fue atestiguada por el enviado especial de Clarín Mariano Gavira.

Fue la propia madre quien se percató de que no había llegado a la carpa y salió a buscarla, cuando la encontró en la carpa en un estado "deplorable" y con estos hombres.

A pesar de que encontraron al grupo de hombres en el acto, sus familias apuntaron contra la prensa: “Los quiero ver acá cuando la Justicia diga que es mentira. Son una mierda”.

Tras declarar, los imputados fueron trasladados al penal 44 de Batán. Dos de ellos admitieron haber tenido sexo con la nena, aunque aseguraron que fue "sin violencia" y que "hubo consentimiento", lo cual, nuevamente, se contradice con el estado en que se encontraba la chica, que presentaba signos de abuso. Las familias, aún así, continuaron gritando cosas como "son inocentes, chicos", mientras se llevaban a los detenidos.

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