Una de las obsesiones de Marcos Peña, el Jefe de Gabinete de Mauricio Macri, es el control de las bases de datos para utilizarlas en beneficio del PRO. En 2016 se quedó con las bases de datos de ANSES; en 2017, puso bajo su mando la ex dirección de datos personales. Ahora, lanzó una licitación por 6 millones y medio de pesos para el envío masivo de mensajes de texto a celulares desde una unidad bajo su órbita. El objetivo es lanzar hasta 1.500.000 mensajes mensuales y contar la posibilidad de procesar las respuestas. Todo, sugestivamente, durante los meses de la campaña electoral 2019.

La licitación, cuyas características constan en el portal Compr.ar, es por el “Servicio de envío y recepción de mensajes de texto (SMS), a través de un número corto exclusivo”. El pliego detalla: “El SMS como herramienta tecnológica de contacto directo, permite generar mensajes masivos, con un alcance específico y segmentado, generando contacto uno a uno con los ciudadanos y de manera inmediata”. Lo específico y segmentado es clave, ya que gracias al cruce de bases de datos el Gobierno podrá enviar mensajes casi personalizados en función de lo que quiera hacerle llegar a cada persona y así influir en su opinión.

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El dinero saldrá de la Jefatura de Gabinete, que comanda Peña. Y, específicamente, de la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Unidad Experiencia Ciudadana”, una dependencia creada en marzo de este año con el objetivo de “facilitar el acceso de los ciudadanos a los servicios del Estado Nacional”. En teoría, los mensajes serán para informar a los ciudadanos sobre temas que les puedan ser de interés. En la práctica, Peña podrá utilizarlo a discreción para enviar información direccionada que favorezca los intereses electorales del Gobierno. De hecho, el contrato será por 12 meses, que van a coincidir con la campaña electoral 2019.

El pliego establece dos objetivos. Uno, “colaborar en la articulación de capacidades de gobierno que respondan a necesidades de la ciudadanía”. Dos, “Promover en la órbita del ESTADO NACIONAL una cultura de ciudadano céntrico, abordada desde el diseño de los planes de gestión, su implementación, los puntos de contacto, los canales de participación y la comunicación con los ciudadanos”. Suena bonito, pero lo céntrico del ciudadano no es más que una quimera.

El portal La Política Online, que advirtió sobre esta licitación, publicó que “según dicen en el Gobierno, estos mensajes de texto serán usados sólo para difundir campañas institucionales”. El propio Peña, en medio del escándalo por el uso de las bases de Anses, sostuvo: “no hay vocación de utilización política”. Creer en esa respuesta es una cuestión de fe en la vocación del jefe de Gabinete.

En 2016, el jefe de gabinete Peña fue denunciado por el traspaso de las bases de datos de Anses a su órbita. El juez Sebastián Casanello desestimó la denuncia pero el fiscal Federico Delgado apeló. Delgado, luego, fue una de las víctimas predilectas de las presiones judiciales orquestadas entre las Casas Rosada y Amarilla. Su superior, el fiscal Germán Moldes, no lo acompañó y enterró la causa.

El pliego establece una estricta confidencialidad de todo el proceso. “Es por eso que se hace necesario la firma de un acuerdo de confidencialidad con la empresa que provea la herramienta solicitada y con cada una de las personas que intervengan en la prestación del servicio. Este acuerdo pide expresamente que todos se comprometan a mantener reserva de la información a la que accedan en ejercicio de sus funciones, así como también que conozcan que esa reserva se extiende aún concluida la relación contractual con la Administración Pública Nacional y con la empresa que provea el servicio”, dice el documento.