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El 1° de diciembre de 2018 asumió la presidencia de México Andrés Manuel López Obrador, más conocido en su país como AMLO. Una de sus promesas de campaña fue luchar contra la corrupción, uno de los grandes temas de la política mexicana. Ya es una costumbre realizar un primer balance de una nueva gestión presidencial cuando se cumplen los 100 días de gobierno. Para tal fin, NODAL entrevistó a Irma Eréndira Sandoval, socióloga, autora de numerosos trabajos sobre la corrupción en México y ahora al frente del organismo que tiene como tarea central justamente el combate a la corrupción.

Se cumplen 100 días del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y se suele hacer un primer balance cuando se acerca esa fecha. ¿Qué se puede hacer en 100 días?

Se lograron muchas cosas. Por sobre todo dejamos por sentado que este nuevo gobierno de AMLO va a trabajar en base a 3 aspectos: la transparencia total y absoluta, la profesionalización con una perspectiva de género, y un control al manejo de recursos humanos y financieros y de todo tipo. Un control que no sea una simulación. Estos 3 ejes nos han llevado a lograr cuestiones normativas, de ejecución de las auditorías y sobre todo la transparencia total de declaraciones patrimoniales. Por primera vez en la historia el 100% del gabinete publicó sus declaraciones juradas, donde se evalúa la evolución patrimonial de los funcionarios públicos. No sólo los secretarios de Estado, sino los subsecretarios y los 32 delegados federales.

¿Por qué es tan importante el tema de la transparencia?

Es importante porque es histórico. En el sexenio de Vicente Fox Quesada, que fue el primer presidente no emergido del Partido Revolucionario Institucional, solamente se logró el 5.5% de la transparencia de los funcionarios. En el siguiente período de Felpe Calderón se avanzó a un 20%. Y en el precedente gabinete del señor Enrique Peña Nieto no se transparentó en lo más mínimo. Se logró un 0% de declaraciones patrimoniales. Entonces sí hay una especie de antes y después. Porque la transparencia es una herramienta de combate a la corrupción. Contrario a lo que ocurrió en otros países, otros ámbitos o en el pasado mismo aquí en México, que la transparencia se convirtió más en un discurso bonito, un ejercicio de relación pública para la supuesta gobernabilidad, pero no en una práctica. Nosotros estamos viendo la transparencia como una praxis de acción en la función pública.

Quienes viven lejos de México y saben de las condiciones de pobreza de millones de personas en México no terminan de entender la importancia de la transparencia en ese contexto…

Somos un país con mucha injusticia, como todo nuestro continente latinoamericano, y precisamente por ello es que uno de los ejes de nuestra actividad en la Secretaria de la Función Pública y en este nuevo gobierno es la llamada austeridad republicana. Y nos gusta decir austeridad con apellido y adjetivos, que es la austeridad republicana, porque no queremos pensar nada más en un tema de austeridad simple y llana. O peor aún, una austeridad neoliberal. AMLO quiere dejar clara la austeridad republicana. Siempre ha dicho que no se puede vivir con un gobierno rico en un país de pueblo pobre. Por eso es que partió por poner tabuladores fijos, una especie de ley de salarios máximos para funcionarios públicos. Había sueldos y percepciones honerosísimas e insultantes e inmorales que este gobierno llegó de inmediato a deshacer.

¿Qué es exactamente la Secretaria de la Función Pública?

Es lo que antes fue la Controlaría General de la República. Estamos encargados del control interno de los recursos financieros, materiales, humanos. Pero no solamente es el control en términos contables, sino también la profesionalización y la transparencia. Es una especie de Contraloría General plus, porque tenemos en nuestro cargo el tema de las controversias con particulares y contratistas que le sirven al gobierno. Y todo el tema de la profesionalización a través del Sistema Profesional de Carrera, el sistema para la evaluación de los funcionarios y la medición de los méritos. Es decir, hacer del Servicio Profesional de Carrera un instrumento de estradas estrechas y de salidas mucho más amplias, donde de veras el mérito sea la fuerza de entrada para ello. Y un cuarto pie es el tema de la justicia administrativa. Somos una entidad dotadora de justicia sancionadora administrativa. Cualquier funcionario público que sea denunciado y al cual se le aplique un procedimiento especifico, objetivo y apegado a derecho, va a poder ser sancionado desde nuestro ministerio de la función pública.

¿Cómo se hace para pasar de ser política, doctora en ciencias políticas, a un cargo con estas características, y mantener un cierto equilibrio entre lo que estudió, desarrolló en investigaciones, para plasmarlo en lo concreto cuando se tiene una función en el gobierno?

Creo que es una especie de presente práctico. Yo dirigí en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) el Laboratorio de Documentación y Análisis de la Corrupción y la Transparencia, desde donde empezamos a estudiar con vistas a ofrecer políticas públicas específicas para estos temas, que hoy me siento muy contenta, honrada y animada por poner ya en práctica. O sea, política pública sectorial para esto que desde la academia también empezamos a nutrir con interacción con nuestros alumnos, doctorantes y colegas que ahí acuden.

¿Qué puede mirar América Latina del nuevo gobierno de México?

Nosotros estamos muy contentos de ser parte de este continente. Creo que somos un continente hermano desde México hasta la Patagonia, y tenemos mucho en común, a pesar de nuestra evidente diversidad e incluso disparidad en muchos aspectos culturales, pero también tenemos mucho en común. Lo que más nos comunica, lo que más nos unifica, es la resistencia, entonces hay que resistir y luchar.

* El autor es director de NODAL. Ver la nota original acá.

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