Una investigación de "Reviviendo la economía del océano: la necesidad de actuar en 2015" de la Organización Mundial de Conservación (WWF) asegura que el océano es la séptima economía mundial.

La WWF analiza el papel del océano como motor económico y destaca las amenazas que lo están acercando al colapso ecológico.

Según la estimación conservadora del informe, el valor de los activos clave del océano ascendería mínimo a 24 billones de dólares. Si se compara con las diez mayores economías mundiales, el océano sería la séptima, con un valor anual en bienes y servicios de US$2,5 billones, ubicado detrás de Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Francia, y el Reino Unido.

A su vez, el análisis destaca que dos tercios del valor anual que nos ofrece el océano dependen de la salud de sus ecosistemas, los cuales se encuentran amenazados por el cambio climático, la sobreexplotación y el mal uso de sus recursos.

También advierte que a este ritmo de calentamiento habrá múltiples cambios en solo 40 años . Los arrecifes de coral habrán desaparecido y se tardará cientos de generaciones humanas en revertir el aumento de la acidez provocada por el cambio climático.

En nuestro país, “el ecosistema marino no se encuentra ajeno a esta problemática”, asegura Guillermo Cañete, coordinador del Programa Marino de la Fundación Vida Silvestre Argentina, entidad asociada a WWF.

Según el informe de la organización, el océano está cambiando más rápido ahora que en cualquier otro momento de hace millones de años, lo cual convierte la restauración de la economía oceánica en un asunto de máxima prioridad global.

En este sentido, el informe presenta un plan de acción de ocho puntos que restauraría los recursos del océano en todo su potencial:

1. Garantizar elementos para la recuperación del oceáno en la Agenda Post 2015 de la Organización de las Naciones Unidas, incluyendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

2. Firmar un acuerdo internacional ambicioso en París en diciembre de 2015 (COP 12) que permitirá la rápida descarbonización de nuestras economías y sociedades.

3. Proteger el 10% de las áreas costeras y marinas a 2020.

4. Asegurar que la sobreexplotación y la destrucción de las pesquerías no continúe y resolver el problema de la pesca ilegal.

5. Garantizar la gestión sostenible del océano a través de mecanismos internacionales de negociación y colaboración.

6. Crear una red de alianzas intersectoriales para compartir ideas, soluciones y planes para las prácticas sostenibles.

7. Desarrollar contabilidades completas, transparentes y públicas de los beneficios, bienes y servicios que el océano provee.

8. Desarrollar una plataforma internacional para impulsar y compartir soluciones y conocimientos relacionados con el océano para comprender los problemas, soluciones y metodologías evaluadas y aplicadas.