Embed

Roberto Navarro: Mayra, ¿Cómo viste lo que sucedió en el Congreso en el significado económico y también político?

Mayra Mendoza: Bueno, creo que por más que el Gobierno haya cumplido con el plazo del Fondo Monetario Internacional y de haber logrado la media sanción al proyecto del presupuesto, el costo sigue existiendo. Hay una mirada de la sociedad a como se logró esa media sanción y eso otra vez con el congreso militarizado, sitiado, con diputados que cuando se identificaban como diputados era con mayor alevosía reprimidos. Y fueron muy pocos, y tenemos evidencia que fueron parte de infiltrados, los que generaron algunos de los disturbios que manifiestan algunas tapas de los grandes medios, los que le dieron lugar a que salgan y repriman, que es lo que querían desde un primer momento. Porque nadie arma tremendo operativo, montaron piedras un día antes, generaron todo un escenario para esto. Pero creo que hay un costo social grande para el Gobierno haber logrado esta media sanción del presupuesto. Porque la gente sabe que es un presupuesto que profundiza este modelo económico. Que no hay familia que hoy no viva las consecuencias de este modelo económico. Desde los que podían planificar unas vacaciones afuera y comenzaban a pagarlas en octubre y noviembre, hasta los que les cuesta todos los días llevar la comida a la mesa. Esto es algo que lamentablemente les desorganizo la vida a todos y ayer planteábamos claramente, y esto lo conoces mejor, en economía no hay perdida, hay transferencia. Y esto es lo que cada día se evidencia más.

RN: Me parece que hay un punto para considerar, porque estamos a poco tiempo de las elecciones, que hay una parte de la sociedad que piensa eso, que es transferencia, que se gobierna para los ricos, y hay otra parte de la sociedad que piensa que es la pesada herencia, que se robaron todo, o cosas por el estilo. Y yo me pregunto, ¿cómo se trabaja políticamente para dilucidarlo?

MM: Nosotros hace muchos años que trabajamos de una manera como organización política, pero como fuerza política, no como una ‘orga’ cerrada. Nosotros creemos en el valor de las palabras, que las ideas valen más que las personas, que los spots, que el marketing. Creemos en la militancia, en la consciencia de la gente, en la organización popular. Nosotros no nos corremos de eso, yo creo que es de esa manera, soy una convencida de esto. Que es dando las discusiones, sabiendo que la gente que eligió y que lamentablemente voto a este gobierno no lo hizo buscando vivir peor o mal, sino que creyendo. Y la verdad que creer no está mal, lo que está mal es mentir, es haberles mentido como les mintieron. Y uno como militante, que somos predicadores, tenemos que llamar a la reflexión, hablar una dos tres veces, no enojarnos, esa es la tarea, con cada vez más inserción territorial en los diferentes ámbitos y sectores. Poder darnos debates serios, y con fundamentos de porque hay un solo modelo de país en Argentina y el resto es entrega o algo que nunca nos va a llevar por buen camino. Yo creo que esa es la forma.

RN: Hablábamos de territorio, ¿cómo estás viendo Quilmes, el lugar donde vos te movés?

MM: Bueno, Quilmes lamentablemente, si hay parámetros nacionales de que la cosa esta mal, en Quilmes está peor. Ya desde el principio del gobierno de Macri, al poco tiempo, ya veías las formas de organizaciones de subsistencia. El trueque fue una de las formas para vivir que en uno de los primeros distritos que se vio fue en Quilmes. Porque rápidamente la gente volvió a tener esa forma de organizarse para comer que tenían a fines de los 90 a principios de los 2000. Con cualquiera que hables de los que hoy están participando ‘esto ya lo vivimos’ te plantean. Y por supuesto hacen un paréntesis en esos 12 mejores años de la gran parte de la población de Quilmes. Y en Quilmes es notable la caída del consumo. Vos vas a la peatonal (tenés una peatonal en Rivadavia y otra en Avenida 824, Solano) y están vacías. Vas a la feria (mas consumo popular) y no hay gente y estamos hablando de principio de mes. La gente compra lo necesario. Hay una caída del consumo notoria. Han cerrado, por distintos estudios de institutos locales de Quilmes, el 30% de los comercios (estamos hablando de 2016 a esta parte). Hay una desocupación que está llegando al 15%, en el conurbano está en 12.9%, en Quilmes 15%. Y por supuesto, algo que no escapa a los ojos, cada vez más gente pidiendo, durmiendo en la calle. Crecen los pequeños actos delictivos, porque esto es así, cuando no hay trabajo crece la inseguridad.

RN: ¿Y vos pensás que el intendente puede influir en algo, o es solamente la macro?

MM: No, por supuesto que podría influir. Lo que pasa es que nosotros tenemos de intendente a Martiniano Molina. Debe intentar ser hasta un buen alumno, y también le cuesta me parece, pero sin subestimar a nadie, es a quien el pueblo de Quilmes eligió, no hay nada que haga para mejorarle la vida a los habitantes de Quilmes. Y te digo más, y mirá que difícil es y teniendo experiencias de países cercanos que comienzan con esta forma de gobernar profundizando la desigualdad y discriminando, hay funcionarios de Martiniano Molina que plantean que Quilmes termina en las vías, y que del otro lado no hay nada. De la vía, del otro lado, hay más de 500 mil habitantes, pero son habitantes que viven en el oeste del distrito, los más humildes. Eso ya es un parámetro de cómo es la gestión en Quilmes, están olvidados los barrios de la periferia. En Quilmes tenemos, entre barrios populares, villas y asentamientos, entre 85 y 100. Estamos hablando de un distrito con una gran cantidad de habitantes, con poco territorio, con un déficit habitacional muy grande, con problemas serios que hay que tener muchísimo compromiso, planificar mucho una gestión para poder abordar lo que significa Quilmes. Y este intendente está haciendo algunas obras, que por supuesto, es una premisa en Cambiemos, donde hay algún planteo de un tema hay una mentira y hay un negocio, es fija. En Quilmes, en 2017, Martiniano Molina, inaugura la repavimentación de una avenida grande que se llama Calchaquí, que pertenece a la Provincia, antiguo camino a la Plata. Ahora, hace cinco meses que están rompiendo de vuelta toda esa avenida para hacer el metrobus. Bueno, después algunas cosas de quien los hace, que también lo hacen en Morón. Por supuesto que son millones de pesos de los vecinos de Quilmes y de la provincia de Buenos Aires, mal invertidos. No es, en el orden de prioridades de las necesidades de los vecinos de Quilmes, no está hoy el metrobus. No digo que está mal, puede servir, pero primero atendé a ese Oeste del distrito que se inunda cada vez que llueve dos gotas.

RN: Ahora, yo hablo con todos los intendentes, recorro y conozco todos los lugares. ¿No pensás que también la provincia de Buenos Aires quedó mal en 2015, que se les entregó mal, que había muchas carencias?

MM: Muchísimas, sí. Pero te puedo asegurar que ahora está todo mucho peor. La infraestructura escolar es algo que me preocupa día a día. Tenemos un consejero escolar en Quilmes al que lo vuelvo loco, porque todos los días le pregunto cómo estamos con alguna escuela. No me toca la responsabilidad de gobernar, pero me siento responsable de cada una de las cosas que pasan. Lo de Sandra y Rubén para mí fue dolorosísimo. No entiendo cómo alguien que es elegido por el pueblo, que tiene esa responsabilidad que es la más grande que puede tener en su vida, o al menos a mí me pasa así, puede seguir tranquilo, recortándole a la educación, siguen subejecutando los fondos para infraestructura escolar, son cientos de miles de chicos, docentes, trabajadores. Para mí el tema de la educación y la concentración de gente en las escuelas es algo de muchísima responsabilidad.

RN: ¿Y ese dolor y esa preocupación no te empujan a decir ‘yo quiero estar ahí y puedo hacerlo mejor’?

MM: Si, obviamente. Una como militante política siempre nos preparamos para gobernar. Siempre vamos a querer estar donde se tiene que estar para transformar las realidades injustas. Porque si no, declarativo, no.

RN: ¿Y cómo está electoralmente Cristina en Quilmes, o vos en caso de ser candidata?

MM: Hay algunas mediciones que me fueron pasando y la verdad que bien. Cristina muy bien, la memoria reciente de cómo se vivía en Quilmes previa al trueque, es la posibilidad de poder comer el asado, de que los chicos tengan lo que tengan que tener para ir a la escuela, de cambiar el auto, o el primer cero kilómetro, pagar la cuota, eso se vivió con Néstor y Cristina. Cristina hoy en Quilmes tiene hoy una imagen positiva del 63%. Es mucho, muchísimo. Ponele que no todo eso sea tal cual intención de voto, pero nosotros y nosotras como proyecto político queremos poder generar al vecino de Quilmes la posibilidad de que vea generado ese proyecto nacional en un proyecto local también.

RN: Hace unos cuantos años que leemos todos los medios sobre la corrupción kircherista, ¿vos pensás que va a pesar más el recuerdo del buen gobierno o las sospechas de corrupción?

MM: Creo que el haber generado la duda y la sospecha pueden quedar, pero la realidad pesa más. Y la gente que tiene esta imagen positiva de Cristina no solo tiene recuerdo de cómo vivía, también le cree. La escuchó durante mucho tiempo y le cree a esa mujer cuando dice que cuando se enteró lo de José López fue un golpe durísimo. Como yo también le creo. Y eso es una tranquilidad política, la gente también le cree a Cristina.

RN: Y por último, si vuelve, ¿para qué?

MM: Primero para reparar. Vamos a tener que reparar muchísimo de todo el daño y las consecuencias estamos teniendo por este modelo. Y después para llevar adelante lo que nos faltó. Hay algunas cosas que nos quedaron pendientes. Ayer Máximo en el discurso, en el fundamento del voto negativo al presupuesto planteaba que la deuda que tomo el gobierno de Macri habían prometido que eran para mejorar las cosas. Y hubieran terminado muchas de las cosas que nos quedaron inconclusas y lo que hicieron fue seguir sacándole a la gente. Prometieron que no iba a estar más futbol para todos para que haya jardines. Bueno, no hay futbol para todos y tampoco jardines. Bueno, nosotros vamos a reparar todo eso, vamos a profundizar para tener un país que tenga posibilidad de producción nacional y dejar de hablar de toda esta timba financiera (Lebac, Leliq) para volver a tener paritarias, trabajo, empleo, consumo. Ese es el país que nosotros vivimos, trabajamos para que sea posible, y queremos que vuelva a ser.

RN: Yo hace un poco le dije a Cristina, le comparaba su historia con la de Bianchi, y ganó 17 campeonatos en Boca, y era el Virrey. Y se fue, y después pensaba vuelvo o no vuelvo, y volvió y le fue mal. Y yo le dije: ¿mirá si te pasa eso?

MM: Bueno, no, pero Bianchi es Bianchi, y Cristina es Cristina. Le va a ir bien. Yo no sé cómo fue el fenómeno de Bianchi. Pero Cristina tiene un acompañamiento del pueblo muy grande. Y puede tener muchos de los poderes facticos en contra, y es muy difícil. Pero el 9 de abril hubo 200 mil personas debajo del agua y eso es muy importante. Yo no sé si Bianchi se equivocó en alguna cosa, o lo acompañaron o no. No sigo la regla de que una tercer parte puede ser mala. Estoy convencida de cristina, de su trabajo, de su firmeza y valentía para transformar las cosas. Para dar batalla que dio en su momento y que vamos a tener que dar. Ojala podamos con Cristina poner de pie a la Argentina.