El presidente del bloque PRO en la Cámara de Diputados, Nicolás Massot, volvió a arremeter en contra del proyecto del Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Fue durante una entrevista con La Nación en la que aseguró que “el aborto es un fracaso y los fracasos se combaten, no se los legaliza”.

“Hay que legislar para evitar los abortos, no para darles gratuidad convirtiendo al Estado en facilitador de muchas muertes”, enfatizó el diputado, quien en otras ocasiones había defendido que para el procedimiento “se tendría que considerar como requisito el consentimiento del padre” o, en caso de aborto clandestino, aplicarle a él también una pena.

Además cuestionó a los y las legisladoras que están a favor de la iniciativa al alegar que “legislan con ideología, no con la verdad”, ya que afirman que hay una gran cantidad de muertes maternas producto de los abortos clandestinos, por lo que se trata de un problema de salud pública.

“Las cifras oficiales indican que en 2016 hubo 31 muertes de mujeres por abortos provocados, sobre un total de 171.000 muertes femeninas. Mueren más mujeres de SIDA y de mal de chagas que por aborto. No hay que mentir con las cifras”, sostuvo Massot.

Sin embargo, no tuvo en cuenta las estadísticas del Ministerio de Salud que indican un promedio de medio millón de abortos realizados por año y, además, dio un dato erróneo sobre el fallecimiento por interrupción del embarazo: según datos de esta misma cartera, fueron 43 de 245 muertes maternas durante el 2016.

Por otro lado, aseguró que si las comisiones que están tratando el proyecto avanzan con un dictamen, la posición del bloque “será de rechazo” y criticó la naturaleza “absolutamente legalizadora del aborto libre, con el agregado de la gratuidad” de la iniciativa.

Como alternativa, planteó “avanzar en la posibilidad de reducir las penas a las mujeres que en situación de vulnerabilidad o por presión de su pareja debieron abortar” y aumentar las condenas para “los practicadores, cómplices e instigadores de un aborto”.

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