El miércoles pasado el Gobierno definió que es el Estado el que se hace cargo del pago extra a las distribuidoras de gas por el aumento del dólar. Pese a que varios funcionarios convalidaron la decisión del ministro de Energía, incluso el presidente, fueron para atrás y los usuarios quedamos exentos. Pero ¿Quedamos exentos?

A partir del inicio de la gestión de Cambiemos se dieron aumentos significativos en todos los servicios básicos como luz, gas y agua. En enero de 2016 un usuario que consumía poco gas y vivía en Capital Federal y parte del Gran Buenos Aires pagaba $50, pero ese número creció a $493 en abril pasado. De esta manera el aumento fue de casi el 900% durante la gestión de Macri. En la misma línea, un ciudadano que hacía uso de Camuzzi Gas Pampeana pasó de pagar $49 a $467, con lo cual tuvo un aumento del 853%, según detalló un informe del Gobierno publicado por La Nación.

Durante la semana anterior, el Ejecutivo pasó de justificar que todos paguemos a las distribuidoras de gas lo que “perdieron” por la devaluación, a que se haga cargo el Estado ¿Cómo se llegó hasta acá? En primer lugar, desde el Gobierno indicaron que agregar a las facturas de gas un pago en 24 cuotas a partir del año próximo era lo que indicaba la ley ¿Como es eso? Durante la convertibilidad se promulgó una ley que permitió la privatización de Gas del Estado y aseguró que la diferencia de precios se debería sumar a la tarifa siguiente. Sin embargo, esta normativa no estuvo vigente durante los gobiernos kirchneristas por la declaración de la emergencia económica.

Por otro lado, las distribuidoras vienen teniendo ganancias extraordinarias: Gas Ban ganó un 606% más que en 2015 y 283% entre 2017 y 2018; Central Puerto y Pampa Energìa tuvo ganancias de más de un 700% dado que pasaron de 1.280 millones de pesos en 2015 a 11.355 millones en 2018. "La dolarización de la energía fue convalidada por las empresas. En noviembre de 2017, firmaron contratos con el precio del gas en boca de pozo en dólares y aceptaron, con el aval del ENARGAS y del Ministerio de Energía, que los nuevos cuadros tarifarios a regir a partir del mes de abril de 2018 y durante dos años, portaran el componente del precio del gas en boca de pozo en dólares", indicó Federico Bernal, director del Observatorio de Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC).

La cadena de pagos comienza en los consumidores que pagamos las facturas de servicios de gas en pesos. Eso es recaudado por las empresas distribuidoras – como Metrogas, Camuzzi, Gas Cuyana y Eco Gas (entre las cuatro controlan el 85% del mercado de distribución). Luego, con una diferencia temporal ubicada en torno a los 60 y 90 días, las distribuidoras pagan a las empresas productoras de gas, como YPF, Total Austral, Pan American Energy,Pampa Energía, Tecpetrol, YsurEnergía, Pluspetrol y Compañía General de Combustibles, quienes concentran cerca del 90% de la producción de gas, el valor del gas provisto fijado en dólares, explicó el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Debido a la constante devaluación del peso se dieron diferencias de cambio millonarias entre el pago de las distribuidoras realizado en pesos y el valor del gas en dólares. En este marco, las distribuidoras cortaron los pagos a las productoras al valor de tipo de cambio de mercado del dólar.

Si ahora es el Estado el que les pagará a las distribuidoras ¿De donde obtiene ese dinero? ¿Se dió marcha atrás en que sean los usuarios los que paguen esto? En primer lugar las 24 cuotas no estarán. Sin embargo, si es el Estado el que se hace cargo de pagarles ese plus a las distribuidoras, somos todos debido a que ese dinero que se les dará a las empresas se obtiene del Tesoro Nacional y se pagará a partir de octubre del año próximo en 30 cuotas y por un monto total de $20.000 millones. Necesariamente para darles a unos, se les quita a otros.

Pero, más allá de los aumentos, del ajuste, de “sí pasa, pasa”, lo que se observa es que “están transformando la energía en un commodity”, indicó el sociólogo e investigador, Alexandre Roig. “Tanto los alimentos, como la energía hoy se están convirtiendo en commodities”, dijo y añadió que “es una idea de financiarizar productos, entonces no solo los mercantilizas, sino que también los financiarizas y esto significa que además de ser mercancías, los haces entrar en el juego financiero”. De esta manera, los precios no solo fluctúan en función del mercado, sino que al estar inscriptos en la lógica financiera hay especulación sobre esos precios futuros.

Además Roig explicó que hay un problema de denominación dado que “la tarifa es un precio que se define políticamente”. Si existe una tarifa de energía es porque se considera que el Estado es el regulador de ese precio debido al impacto que tiene en la economía. Transformar una tarifa, que es parte de una lógica fiscal, en una lógica de mercado es una decisión política expresa en donde no solo el precio de un bien esencial pasa a ser un commodity sino que también la cotidianidad de la mayor parte de la población se ve transformada y, como mencionó la ex presidenta, desorganizada. Trabajar para pagar se transformó en el día a día de varios.