Tras el nuevo acuerdo con el FMI, el Gobierno nacional decretó a través de la Secretaría de Energía eliminar la bonificación que se otorgaba a los usuarios residenciales de gas naturales que lograran un ahorro en su consumo, comparado con el año anterior, y recortó el subsidio que reciben los beneficiarios de la tarifa social.

La medida comenzará a regir a partir del 1 de octubre y ya fue publicada este jueves en el Boletín Oficial de la Resolución 14/2018, que elimina el artículo 10 de la Resolución Nº 212 del 6 de octubre de 2016 y los artículos 3°, 6° y 9° de la Resolución N° 474 del 30 de noviembre de 2017, del extinto ministerio de Energía.

Hasta el momento, los usuarios que consumían el 20% menos comparado con un mismo período del año anterior, obtenían una bonificación del 10% en el precio de sus facturas.

Según la norma, sostener el esquema de bonificación por ahorro “implicaría una erogación de $2.350.000.000 para el próximo ejercicio presupuestario 2019”, por lo que “frente a la necesidad de hacer un uso más eficiente de los recursos previstos, corresponde dejar sin efecto” ese beneficio.

En cuanto a los beneficiarios de la tarifa social, mantendrán el 100% bonificado el precio del gas hasta un bloque máximo de consumo, a partir del cual comenzarán a abonar el total del precio. El bloque lo establece cada distribuidora, por lo que varía según la región del país.

Entre las justificaciones del ajuste, el decreto argumentó que el cambio en el esquema de precios de la tarifa social responde al “objetivo de tender a la racionalización y eficiencia en el consumo”.

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