El presidente Mauricio Macri recortó 800 millones de pesos que estaban destinados a universidades públicas y otras instituciones y los transfirió a varias provincias para sus gastos corrientes.

"No estamos en contra de que se incremente el presupuesto a las provincias, pero no puede ser a costa de reducirlo en las universidades públicas", dijeron desde la FUBA tras manifestar su preocupación por la medida.

La decisión, publicada en el Boletín Oficial, fue ejecutada por la Jefatura de Gabinete y consistió en tomar un total de 878.877.000 pesos del Tesoro Nacional destinados para la educación y la cultura con el objetivo de reasignarlos al programa de asistencia financiera y al subprograma de asistencia social de las provincias.

De esos fondos, 760,4 millones eran destinados a instituciones provinciales y municipales; 97 millones a instituciones de enseñanza; 88,7 millones a instituciones culturales y sociedades sin fines de lucro; 65,7 millones a las universidades nacionales; y 7,5 a empresas privadas (sin especificar cuáles ni en qué concepto).

Tras conocer la medida, el presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), Adrián Lutvak, manifestó su preocupación. "No estamos en contra de que se incremente el presupuesto a las provincias, pero no puede ser a costa de reducirlo en las universidades públicas", remarcó el dirigente estudiantil.