A pesar del optimismo del Gobierno nacional de que la economía repunte, la Unión de Kiosqueros de la República Argentina advirtió que desde que gobierna Cambiemos, cerraron más de 28 mil comercios por los constantes tarifazos y la destrucción del consumo interno. Admeás, los mayoristas están en jaque por las comisiones bancarias a los depósitos en efectivo.

La asociación que nuclea a quiosqueros detalló que el incremento en los alquileres y la angustiante suba de tarifas, sumado a la caída del consumo, generan un combo explosivo que de continuar los aumentos energéticos podrían bajar sus persianas otros 10 mil en los próximos meses. El golpe también lo sienten los distribuidores de golosinas, que además acusan fuerte baja en la rentabilidad producto de comisiones bancarias a los depósitos en efectivo.

La situación es muy crítica. En 2015 teníamos 120 mil kioskos registrados como monotributistas y Responsables Inscriptos. En los últimos años hubo una caída constante en el consumo interno, que sumado a los fuertes tarifazos de luz y gas y al aumento de los alquileres, derivó en que 28 mil kiosqueros tuvieran que cerrar sus persianas”, advirtió el titular de la Unión Kiosqueros, Adrián Palacios, en una entrevista con Ámbito Financiero.

La crisis afecta a todas las provincias y a raíz de que bajaron sus persianas la mayor parte de los comercios que estaban ubicados en las principales avenidas de todas las provincias. Esto hizo que surgieran nuevos “kioskos ventana” en casas particulares en los barrios, con productos de segundas y terceras marcas.

Para ejemplificar la situación, Palacios se refirió a un caso concreto ocurrido en la Ciudad. “En una factura de luz, un kiosquero pagó $ 8 mil. Al mes siguiente, por el mismo consumo tuvo que pagar $ 23 mil. Si a eso le agregamos los $ 20 mil de alquiler y los gastos fijos, son $ 50 mil de base para abrir todos los días”, indicó.

Con respecto a lo que puede ocurrir en los próximos meses, el titular de UKRA vislumbró un panorama aún más crítico. “Si este año las empresas distribuidoras de gas quieren aplicar un nuevo aumento del 35% se agudizará la crisis, ya que no solo impactará en nuestro negocio sino también en los vecinos, a los que el salario no les alcanzará para consumir”, remarcó.

Por otro lado, criticó las medidas tomadas por Cambiemos en materia económica y cuestionó el impacto real de los créditos anunciados este miércoles por parte del Ejecutivo para las pymes. “Las políticas que lleva adelante Mauricio Macri son para la bicicleta financiera, para beneficiar a los bancos y para las grandes cadenas de supermercados, pero no para las pyme. Quienes saquen ese crédito lo harán para pagar las tarifas y los alquileres. No va a estar volcado a la producción porque no hay consumo. El que quiera fabricar productos no lo va a hacer”.

Por último, reclamó al Gobierno “aplicar un freno los tarifazos y retrotraer los aumentos al menos a 2018” pero también “convocar a una mesa nacional de diálogo para paliar la crisis”.

Si siguen con los incrementos van a desaparecer 10 mil kioskos más en los próximos meses. Lamentablemente estamos al límite de la subsistencia. Trabajamos para sobrevivir y mantener lo que tenemos”, concluyó.

Por otra parte, la crisis golpea al sector distribuidor y mayorista de golosinas pero no solo por la caída del consumo en los kioskos y el cierre de estos, sino porque a partir de abril de 2018 comenzó a implementarse el cobro de una comisión bancaria del 1% para depósitos en efectivo, que en algunos casos ya se ubica en 1,5%. En un rubro donde las operaciones principales se realizan en efectivo, implica un impacto directo sobre la rentabilidad.

Desde la Asociación de Distribuidores de Golosinas y Afines (ADGYA) hicieron hincapié en la compleja situación que atraviesan a partir del cobro de dicha comisión y expresaron su preocupación ante la coyuntura económica del país. Ariel Korin, gerente de gestión de la organización, manifestó que se encuentran “en jaque” por el impacto que traen sobre el margen de utilidad del negocio y calificó de “preocupante” la situación.

“La problemática de las comisiones afecta directamente a la rentabilidad del distribuidor. En algunos casos puede llevarse el 20% mientras que en otros asciende hasta el 30% de la utilidad neta”, explicó Korin, lo cual, significa una pérdida aproximada al 6% de su rentabilidad.