Luis Piedrahita vuelve a Buenos Aires con su nuevo espectaìculo de stand up comedy: Las amiìgdalas de mis amiìgdalas son mis amiìgdalas. Esta vez el polifaceìtico artista espanÞol se subiraì al escenario del Liceo Comedy para demostrar que el humor es un arma de construccioìn masiva. Su humor, reconocible y cotidiano, ensenÞa a desactivar las envidias, el egoiìsmo y la desconfianza que se instalan diìa a diìa en la vida. En Las amiìgdalas... , Luis construye un mundo en el que todas esas miserias siguen existiendo, siì, pero lejos de generar sufrimiento y escozor, desatan las carcajadas maìs liberadoras. Tras dos anÞos de eìxito en Madrid con este espectaìculo, y antes de renovar su tercera temporada en la capital europea, Piedrahita salta el charco para presentar por primera vez en Argentina, uno de sus monoìlogos maìs aclamados. Las presentaciones serán en el Liceo Comedy -Rivadavia 1499- el viernes 29 de junio, viernes 6 de julio y el sábado 7 de julio.

-¿De qué se trata el show que presentarás en Buenos Aires?

-No quiero ocultar que de este show se dijo que es una de las obras más ingeniosas y poéticas del siglo XXI. Lo que sí quiero ocultar es que he sido yo el que lo ha dicho. Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas es el mejor show de humor que he hecho hasta ahora. Me gusta tanto que no me pierdo ninguna representación. Voy a todas. Y lo que más me ha llamado la atención, lo digo para que nadie se lleve a engaño, es que en el espectáculo no se habla de amígdalas en ningún momento. Hay que avisarlo porque muchos asisten solo para disfrutar de los consabidos chistes sobre tejido linfoide y no quiero que se lleven a engaño. El show se llama asó porque las amígdalas son la parte del cuerpo que uno enseña cuando se ríe. Cuando el respetable se ve poseído por las carcajadas, yo veo sus laringes desde el escenario. Veo un jardín florido de rosadas amígdalas que considero amigas. Por eso el título: Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas.

-Argentina es un país con magos e ilusionistas que se destacan en el mundo, más aún con la impronta que dejó marcada René Lavand. ¿Tenés vínculos con artistas argentinos? ¿Estás al tanto de lo que ocurre con la magia de este país?

-¡Por supuesto! El nivel de la magia Argentina es superlativo. El mundo tardará siglos en ver a otro artista del nivel de René Lavand. Nos unía una amistad sincera y esporádica que refrescábamos cada vez que él visitaba España. Argentina ha dado magos muy influyentes: Fu-Manchú, Partagás, Fantasio… Y me considero afortunado de haber podido compartir magias y café con Daniel Celma, Henry Evans, Fierita, Hernán Maccagno, Alan… Hay grandísimos magos en la Argentina.

-Recibiste el año pasado una distinción de la Academia de las Artes Mágicas de Hollywood ¿Qué te significó ese logro? Si estuvieras entre los integrantes del jurado ¿a quién le otorgarías ese reconocimiento?

-Me hizo mucha ilusión y fue completamente inesperado. Recibir ese premio supone que mi nombre esté en una lista junto a los magos que más admiro, René Lavand entre ellos. Y si yo fuera nombrado jurado creo que eludiría la responsabilidad fingiendo un desmayo o escapando por la puerta trasera el día de la ceremonia. Se trata de un premio internacional que supone conocer la actividad de todos los magos del mundo. No me veo preparado.

-Jugás mucho con las palabras, con el rico vocabulario español. ¿Cuál es el tesoro que encierran las palabras?

-La palabras son la herramienta para compartir lo mas valioso que tenemos: las ideas, los sentimientos, la experiencia, el pensamiento… Sin las palabras estamos solos. Y con ellas también, pero hacen la soledad más llevadera. Tu estilo hace que el ilusionismo sea más divertido y que el humor esté cargado de magia

-¿Cuál es la relación entre la magia y el humor?

-Ambas actividades son complementarias y la una llena de sentido a la otra. Disfruto mucho el momento de la creación: inventar los chistes, las magias, las metáforas visuales… me encanta. Mi pasión por la magia enriquece un poquito mi humor y mi pasión por el humor hace mi magia un poco más divertida.

-Siendo que la magia es un engaño pactado ¿te dejás engañar por los magos?

-¡Claro! Todo arte es un engaño pactado. Siento desengañarte si no lo sabías pero en la mayoría de las películas y representaciones teatrales, cuando muere un actor… en realidad… no muere. Lo mismo pasa en las novelas, en los cuadros, en las canciones y en los trucos de magia cuando el mago corta a una señorita en dos. No hay placer mayor que dejarse engañar por una mentira bien armada. El mundo quiere ser engañado… pues engañémosle!

En esta nota