La escalada inflacionaria no se detiene y en la segunda mitad del año el Gobierno ya tiene planificado los incrementos que afectarán al bolsillo de la clase trabajadora.

El primer aumento corresponde a la nafta, como ya fue anunciado el pasado fin de semana. La petrolera estatal YPF anunció la suba del 5%, y en el caso de Shell, anunciaron incrementos del 9% en su nafta súper y de entre 11% y 12% en la nafta y el diésel premium.

Por otra parte, en la última semana de junio el Gobierno autorizó a las prepagas a subir sus cuotas hasta un 7,5% desde el inicio de agosto, lo que acumularía un 19$ en los primeros ocho meses del año. Desde el Ministerio de Salud apuntaron al aumento por "variaciones de la estructura de costos de las empresas".

Por último, el flamante ministro de Energía, Javier Iguacel, ya comienza a parecerse a su antecesor Juan José Aranguren. En una entrevista reconoció que habrá una revisión en las tarifas de gas y luz en la segunda parte del año.

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