Como presidente de Boca, Mauricio Macri, falló en uno de sus proyectos más deseados: Abrir la puerta del fútbol argentino a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y transformar el deporte más popular del país en un negocio multimillonario para pocos. Más de 20 años después, el actual jefe de Estado vuelve a la carga con todo el poder del Gobierno, pero para conseguirlo deberá romper una fuerte resistencia, cada vez más organizada para defender el valor de las asociaciones sin fines de lucro y su rol social.

El próximo martes a las 18:30, la Coordinadora de Hinchas, que reúne a simpatizantes e hinchas de unos 30 clubes se reunirán en el Hotel Bauen para lanzar un plan de lucha contra las SAD y en defensa del patrimonio de los clubes. Es que detrás de cada equipo, de cada hinchada, de cada camiseta hay una institución, muchas ya centenarias, que cumplen un rol social, como espacio de encuentro y fomento de actividades deportivas y culturales.

plan de lucha

“Tenemos como objetivo principal enfrentar la privatización de los clubes y el cierre como asociación sin fines de lucro. Al momento de trabajar en conjunto nos dimos cuenta que había otra serie de problematemáticas que incumben a todos los hinchas por igual y todas llevan al tema principal, que es frenar las sociedades anónimas deportivas, que atacan la esencia de los clubes”, sostuvo Hernán Aisenberg a El Destape, integrante de la coordinadora.

La organización de socios y simpatizantes promete una resistencia organizada contra el anhelo de Macri, que llevaría al fútbol al terreno oscuro de las sociedades anónimas, un método que ya mostró sus falencias tanto en Latinoamérica como en el resto del mundo.

Mientras se establecen vínculos con diputados nacionales de todos los partidos para establecer una agenda legislativa, la coordinadora ya plantea una serie de actividades contra las SAD. El mismo día del lanzamiento del plan de luchas se realizará un tuitazo con los hastags ….. y comenzará una campaña de junta de firmas.

tuitazo

“Vamos a salir a los barrios, a los clubes, a las tribunas e invitamos a todas las agrupaciones políticas a salir a recoger firmas en las calles, en las universidades en todos lados. Es un respaldo muy importante que nos va a servir para cuando haya que ir a discutirlo”, afirmó Aisenberg

Y agregó: “Vamos a estar en un estado de alerta y movilización. Entendemos que hay un proyecto, que está en la carpeta de Nicolás Massot y tenemos que estar preparados para movilizar para frenarlo cuando quiera ser discutido en el Congreso”

En la Coordinadora de hinchas saben que la de las SAD es “una pelea que hay que dar en las calles y otros espacios” y para eso es fundamental borrar la grieta a partir del amor por el deporte más popular del país es fundamental para enfrentar el avance del macrismo. Así como el fútbol reúne multitudes, también sirve para encontrar posiciones que mantienen diferencias. “Todos y todas somos hinchas y amamos a nuestro club y para proteger esos clubes tenemos que estar todos del mismo lado”, enfatiza Aisenberg.

Es necesaria la “unidad entre los y las hinchas; los y las diputados, que van a tener que tratar el tema en el Congreso; y los y las dirigentes, que van a tener que seguir peleando en la AFA”.

coordinadora de hinchas

Hay una premisa que los hinchas tienen en claro, existe “un modelo privatizador del que Macri es la cabeza”, pero el conflicto “no se trata de macrismo o anti macrismo, la verdadera grieta es entre hinchas y empresarios”.

“El proyecto de las SAD viene desde que Macri es presidente de Boca, en 1995. Desde ese entonces, él tiene su cabeza en que el rendimiento económico financiero de instituciones deportivas pueden ser ganancias millonarias para muy pocos”, recordó el integrante de la organización surgida a fines de 2016, que ya tiene delegaciones regionales en Córdoba, Santa Fe y Rosario.

Y remarcó: “Para eso necesitan clausurar la comisión directiva, clausurar las asambleas, prohibir el ingreso de socios y socias a los clubes. Se quieren quedar con las sedes sociales y los estadios para ver si van los pibes a hacer deporte o si ahí se construyen torres y se ponen negocios”

El modelo que Macri busca implantar en la Argentina es similar al que se desarrolló en el fútbol español y chileno, una receta que llevó a la ruina a más de 50 clubes, algunos con más de un siglo de vida.

macri 2001

Las SAD vienen a hacer negocios con algo “que no les pertenece”, ya que para venderse, un club debería tener un dueño, pero “el patrimonio de los clubes no es del capital, no hay dueños, entonces no pueden venir a comprarlo”.

En ese sentido, Aisenberg señala que si existiera algún dueño o dueña de un club “esos seríamos todos los hinchas y socios, que somos los que les damos vida”. Los clubes generan “identidad cultural”, un sentido de pertenencia que “no está a la venta”.

“Con una SAD se termina el club como lo conocemos. El club no es sólo un equipo de fútbol y un plantel multimillonario. Detrás hay otras disciplinas amateurs, hay actividades sociales y culturales. Todo eso se perdería porque cualquier empresario que compre un club puede determinar el cierre de una actividad que no genere dividendos. Se quiere transformar una idiosincrasia y una cultura propia de la Argentina, pero acá no hay nada para vender”, reafirmó el también integrante de la agrupación Boca es Puelo, una de las fuerzas que más oposición han planteado al amigo de Macri, Daniel Angelici, en la entidad ‘Xeneize’.

Y concluyó: “Estamos yendo a un extremo de privatización de la vida. Estamos en contra de ese neoliberalismo tremendo donde todo lo tiene que definir el mercado. Nosotros somos hinchas y está en juego nuestra identidad como hincha y como todos somos hinchas desaparece la identidad argentina. Nadie va a desesperarse, a viajar, a hacer colas de cuatro o cinco horas o cantar por Coca-Cola Company Club”.

En esta nota