En un informe del periodista Ari Lijalad en El Destape, se deja al descubierto la puesta en escena que montó el presidente Mauricio Macri para perdonarle a su familia la deuda con el Estado argentino de 70 mil millones de pesos por el Correo Argentino.

La clave para dejar al descubierto la maniobra del mandatario para beneficiar a su familia es la cronología: el intercambio de notas oficiales del gobierno de Macri hablando de una propuesta de la empresa cuando esa propuesta todavía no había sido oficialmente presentada ante la Justicia.

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Esto prueba que la familia Macri orquestó desde el gobierno el autoperdón de 70 mil millones de pesos de deuda del canon del Correo Argentino.

Según consta en el expediente, el Gobierno de Macri solicitó una audiencia para intentar “solucionar” el tema y “adelantó que podría prestar conformidad en caso de mejorarse la propuesta”. Es decir, estaba todo ya acordado de antemano.

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El 19 de mayo de 2016 la jueza Matilde Ballerini (una de las dos camaristas que interviene en el caso) convocó a una audiencia para el 28 de junio. Ese día, el Gobierno de Macri intentó condonarle a la familia presidencial más de 70.000 millones de pesos por la deuda de Correo Argentino.

El Gobierno fue notificado de la fecha de la audiencia cuatro días después, el 23 de mayo. En este momento entró en la historia Juan Manuel Mocoroa, por entonces Director de Asuntos Jurídicos del extinto Ministerio de Comunicación a cargo de Oscar Aguad. El 23 de mayo, el mismo día en que, según consta en el expediente, el Estado fue notificado de la audiencia, Mocoroa le envió una nota al ministro Aguad para pedirle instrucciones respecto de la nueva propuesta de la familia Macri para el pago de su deuda.

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La nota de Mocoroa a Aguad tiene fecha del 23 de mayo. Mocoroa le informa a Aguad que los Macri hicieron una mejora en la propuesta de pago de su deuda. Pero lo que desmorona toda la operación es que los Macri presentaron la propuesta ante el juzgado el 6 de junio y el Estado recién fue notificado de esta propuesta el 13 de junio. Es decir, Mocoroa pide instrucciones a Aguad sobre una propuesta que se presentó 14 días después y de la que el Estado, legalmente, recién se enteró 20 días más tarde. Dicho de otra forma: cuando Mocoroa pidió instrucciones sólo sabía, legalmente, la fecha de la audiencia. Nada más, ya que los Macri no habían hecho ninguna propuesta en sede legal.

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Al pedir instrucciones, Mocoroa detalló textualmente la propuesta que aún, legalmente, no había recibido. Al comparar los documentos se nota el calco de la propuesta que, cronológicamente, no podría haber estado en manos del Gobierno cuando el Gobierno ya sabía de ella.

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Mocoroa le informó a Aguad: “los alcances de la nueva mejora ofrecida son los siguientes: (I) se reduce a cinco años el plazo de pago del crédito en cuestión; (II) se incrementa la tasa de interés no acumulativo sobre los saldos al 6% seis por ciento. Por tanto en la mejora que la concursada hace llegar al Estado Nacional en su calidad de acreedor categoría ‘A’ se pagará el 100% del crédito verificado en 19 cuotas anuales de capital. En virtud de ello, se acompaña copia de la presentación aludida a los fines de que se sirva a informar el temperamento a adoptar en relación a la propuesta allí contenida”.

La copia de la presentación, que consta en el expediente en las fojas 22.121 y 22.122 y tiene fecha del 3 de junio. Es decir, el Gobierno poseía la propuesta mucho antes que se presentara en la Justicia por la familia Macri.

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La revisión de ese documento por parte de la familia Macri muestra que Mocoroa copió tal cuál la propuesta. El escrito, presentado por el abogado Jaime Kleidermacher, sostiene: “venimos a presentar una nueva mejora de propuesta para que sea debatida en la señalada audiencia ya fijada para el 28 de junio próximo”.

Toda esta maniobra se llevó bajo la vista gorda de las juezas Maria Lilia Gomez Alonso de Díaz Cordero y Matilde Ballerini, que digitan los destinos de esta causa hace más de 15 años.