La contundente victoria de Iván Duque en las recientes elecciones en Colombia abre un abanico de preguntas con más dudas que certezas respecto al futuro de este país.

En primer lugar, hay que señalar que no creció la participación entre la primera y la segunda vuelta porque se mantuvo en los niveles del 53%. Esto quiere decir que casi la mitad de los inscritos no fue a votar.

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La baja participación sigue siendo un problema muy serio para la institucionalidad de un país que ostenta varios récords negativos. Lidera la producción de cocaína, la marca mundial de desplazados internos (casi 8 millones) y desde la implementación de los Acuerdos de Paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en diciembre 2016 han sido asesinados más de 200 líderes sociales,campesinos y defensores de derechos humanos.

Por este motivo los Acuerdos de Paz fueron un tema central de debate tanto en la primera como en la segunda vuelta, ya que el cese de la violencia es un paso clave para resolver los mencionados problemas. Además, están en curso las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional —el ELN— que todavía no depuso las armas.

El gran misterio de la política colombiana se llama Álvaro Uribe, quien cuenta con un gran apoyo popular. Después de ocho años en la presidencia le puso la banda a su ministro de defensa Juan Manuel Santos en 2010, con quien se peleó y no se habló durante unos seis años. En 2014 construyó la candidatura de Iván Zuluaga que salió primero frente a Santos en la primera vuelta de las presidenciales, pero perdió en el balotaje. Y ahora su delfín Duque logra una aplastante victoria con más de diez millones de votos y 12 puntos de diferencia sobre Gustavo Petro quien asumirá como senador.

Mientras Santos fracasó en construir una sucesión, Uribe tuvo éxito con Duque quien fue el coordinador de la campaña contra el plebiscito de paz de 2016 y, aunque prometió no “hacer trizas” los Acuerdos, dijo que los modificaría de manera sustancial.

En Colombia la tradición indica que el senador más votado asume la presidencia del Senado, en este caso Uribe. ¿Lo hará a pesar de la resistencia de amplios sectores? ¿Será Duque un “uribismo aggiornado”? ¿Tendrá independencia?

Por ahora hay más preguntas que respuestas. Pero de algo podemos estar seguros, los que se opusieron a los Acuerdos de Paz llegaron otra vez al poder.

NOTA PUBLICADA EN CNN EN ESPAÑOL