El equipo técnico del FMI, encabezado por el italiano Roberto Cardarelli, ya se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires para efectuar la tercera revisión de las metas intermedias del Acuerdo Stand-by. En el caso de aprobarse, el organismo liberará un nuevo desembolso por U$S 10.800 millones que llegará en marzo.

En el Gobierno hay confianza en superar la evaluación de las principales variables macroeconómicas, dado los cumplimientos demostrados tanto en las metas fiscales, monetarias y de deuda flotante. En el primer caso, el rojo del 2018 llegó al 2,4%, y se espera reducirlo a cero para fin de este año.

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Otro de los diferendos pasa por las estimaciones del tamaño de la recesión económica, que para Christine Lagarde, directora del Fondo, será 1,2 puntos porcentuales por encima del escenario con el que trabaja el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, es decir, una caída del 1,7% del PBI contra una del 0,5%.

La diferencia podría tener serias consecuencias en la evolución de la recaudación impositiva, dado que se contaría con ingresos menores a los previstos, afectando las variables fiscales y la llegada al tan ansiado déficit cero.

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