El ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, aseguró hoy que hay avances en las negociaciones con la empresa Monsa SA, concesionaria de la Línea 60, y los trabajadores para alcanzar un acuerdo que ponga fin al violento conflicto laboral.

El ministro de Seguridad, Alejandro Granados, mantendrá hoy nuevas reuniones con las dos partes del conflicto tras recibir un requerimiento del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, para interceder y acercar las posiciones, dijo Casal.

"Hubo reuniones altamente positivas. Ahora, el Gobierno provincial se compromete a seguir mediando y trabajando para poder resolver el conflicto y por supuesto alejar la violencia del tratamiento del tema", sostuvo el funcionario. Y agregó que más allá del conflicto laboral en el que se encuentran la empresa y sus trabajadores, también el objetivo es eliminar el riesgo permanente de cortes y piquetes en la Autopista Panamericana porque eso afecta a cientos de miles de personas. El funcionario aseguró que este es un conflicto de larga data, dado que a él le tocó ser mediador ya en 2012 cuando los trabajadores estaban en conflicto con los adminstradores de la empresa concesionaria de la Línea 60.

"Ya en ese momento (2012) había mucha tensión y había una actitud muy violenta por parte de las personas que estaban haciendo el piquete en la puerta de la empresa", dijo el funcionario bonaerense en declaraciones a Radio América.

En tanto, el presidente de la compañía Monsa SA, Marcelo Pasciuto, aseguró esta mañana que "hay 
una corriente política que intenta tomar la empresa" y argumentó que esa es la verdadera
causa del conflicto en la Línea 60.


El empresario señaló que "no existe un problema laboral" porque la firma no registra
despedidos al menos desde el 1 de enero y además "está totalmente al día en salarios,
aguinaldos, paritaria, impuestos, parque automotor".


Si bien Pasciuto no identificó cuál es la corriente política que lidera el conflicto, trascendidos indicaron
que responderían a partidos de izquierda combativos con candidatos para las próximas elecciones Primarias.
El empresario sostuvo que la ofertas que hizo el ministro de Seguridad bonaerense a la comisión interna
gremial es parte de la misma que venía haciendo la firma, pero los delegados no la aceptaron y pasaron
a un cuarto intermedio.
El conflicto fue judicializado por una denuncia de Monsa SA y ahora está en mano del Juzgado Federal
Nº1 de Capital Federal, a cargo de María Romilda Servini de Cubría, y la empresa "acatará la decisión que dicte la jueza".
"Las negociaciones (con los trabajadores) fueron de máxima, hicimos todo lo posible.
Pero cuando un grupo ya es intransigente e impone las condiciones que quiere, no hay
negociación", dijo Pasciuto en declaraciones a radio La Red.

Pasciuto remarcó que los 48 despedidos en junio fueron reincorporados "a pedido del sindicato (UTA)"
el 13 de julio, por lo que en la actualidad la firma no registra trabajadores cesanteados al menos desde
el 1 de enero hasta la fecha.

Señaló que los manifestantes denuncian que fueron 53 los despedidos porque incluyen a cinco
trabajadores que habían sido despedidos en años anteriores por la compañía debido a cuestiones judiciales.
Pasciuto consideró que por lo sucedido el martes en la Autopista Panamericana hay "un tema más
político" que un verdadero conflicto laboral: "De los 5 detenidos que hubo (en los incidentes con Gendarmería), dos no pertenecen a la Línea 60".
"De las 150 personas que había (manifestándose) en la Panamericana el martes, 70 no pertenecen a
la empresa. Había gente de otros gremios, de partidos políticos. Llegan las elecciones y una corriente política toma una empresa", se quejó.